45: LA HERENCIA QUE NO SE ELIGE [ZEHRA] La palabra herencia siempre me pareció ajena, casi teórica. Algo que se menciona cuando alguien muere, cuando el pasado se convierte en papeles y cifras, cuando todo parece ordenarse desde afuera. Ahora entiendo que no funciona así. La herencia no llega cuando alguien se va. Llega cuando descubres quién vive dentro de ti aunque no lo quieras. La información no irrumpe. Se filtra. La noto primero en Jordán, en la forma en que camina por la casa con un peso distinto, en cómo sostiene el teléfono unos segundos de más antes de guardarlo. No es urgencia. No es peligro inmediato. Es algo peor: conocimiento. —¿Qué pasa? —pregunto. Él se detiene. Me mira como si buscara la manera menos dañina de decirlo, sabiendo que no existe. —Salieron más cosas d

