Había terminado el partido hacía rato ya, de hecho estuvieron jugando en su propia cancha en Dallas. Ella salió primero, pero llegó a ver cómo las fanáticas alzadas besuqueaban a Johnny grrrrr. "Cálmate Barbara, tranquila son solo fans nada más." Aún así no podía evitar que le molestara, y él feliz ahí siendo todo besuqueado y manoseado. Qué horror pensó. Llegó a su casa y metió una pizza congelada en el horno. Se dió una ducha rápida y se puso un camisolin de seda y encaje blanco con pequeñas florcitas. No le sorprendió escuchar la puerta un rato después. Fue y le abrió, lo recibió cruzada de brazos y con mala cara. Él la abrazó e iba a darle un beso pero ella le sacó la cara. —Ni se te ocurra besarme con esa boca toda babeada por esas mujeres calientes contigo que te anduvieron be

