POV Mali Me quedo parada en medio de la sala pensando en lo que acabo de hacer. Me tapo la boca cuando repito en mi mente las palabras que le dije a la vecina, sin medir las consecuencias, sin pensar en nada más que unos celos absurdos. —Ay, Dios mío, ¿qué hice? —reclamo en voz alta, sintiendo en mi pecho el corazón agitado, sintiendo los latidos en la garganta y una debilidad en las rodillas que no puedo ignorar. Nervios. Ansias. ¿Diversión? Tengo que reírme, sí, porque si Apolo estuviera aquí ya estaría revolcado en el piso riéndose. O, tal vez, estuviera besándome salvajemente por haber mostrado mi posesividad sobre él. Como sea...la Amalia normal no hubiera actuado de forma tan impetuosa. Sacudo la cabeza sonriendo un poco, cuando alguien llama a la puerta. Me quedo quieta, sin

