POV Apolo La música logra oírse aún encerrado en esta habitación que alguna vez fue mía antes de irme a la universidad. Bueno, aún sigue siendo mía, porque continúan todas mis cosas —al menos las que solía usar antes de irme de aquí—, en su lugar. Mi madre se ha encargado que permanezca tal cual como la dejé antes de partir. Podría bajar a la fiesta y unirme a mi familia para celebrar la vida de la mujer que me la otorgó a mí. Podría salir de mi habitación y sentarme al lado de mi madre, tomarla de la mano, acariciarla y cantarle feliz cumpleaños como siempre le ha gustado que lo haga. Podría salir de aquí y sonreírle, decirle lo mucho que la amo y que a pesar de la mierda por la que estoy atravesando, agradezco todo lo que hace y ha estado haciendo por mí, pero no me siento de ánimo

