capitulo 2

1321 Palabras
Toda la noche me la pase dando vueltas me Abiel aparecía en mis sueños, era otra época, otro lugar, una mujer se parece a mi, cargando a un bebe y un ser muy hermoso, con la mirada llena de tristeza, una despedida, una tormenta horrible se avecina, un rayo cayo muy cerca de nosotros. Me despierto de golpe, me deje sugestionar mucho esta vez, ese es el problema de estudiar historia, sino puedes ser completamente objetivo la sugestión será un problema. Camino hacia la escuela arrastrando los pies, no dormí muy bien, no veo a Abiel por ningún lado, lo cual agradezco, la naturalidad con la que me trata como si nos conociéramos de siempre me inquieta un poco. Trato de no dormirme en mi clase, pero el comienzo y significado de las palabras no ayuda mucho en esta ocasión. Como pude me arrastre a la cafetería y justo en la entrada esta Abiel, hablando con una chica, el sostiene dos vasos de café y como si el supiera que estoy cerca, levanto la vista, me vio y me dedico una sonrisa, le dijo algo a la chica y la dejo ahí para que en unos cuantos pasos me diera el alcance. -¿Café?- Me tiende uno de los vasos y me le quedo viendo -No sabia cual te gustaba así que le pregunte a la señora con la que hablaste ayer y me dio la opción que sueles tomar- Me tendió de nuevo el café y lo tome, nuestros dedos se rozaron y sentí una descarga eléctrica, alce de golpe la mirada para ver si el sintió la mismo, pero al parecer no, solo se me quedo viendo -Gracias, lo necesitaba- El asiente -¿Cual es tu siguiente clase?- -Latín- -Genial, yo tengo hora libre ¿Crees que pueda entrar a escuchar la clase- -Supongo que si- -Te acompaño entonces- Asentí y caminamos en silencio, mientras agradecía cada sorbo de café -Y dime ¿por que decidiste estudiar historia?- -Bueno mi mama tiene una tienda de antigüedades y creí que seria útil ¿y tu?- Se toco el mentón pensando su respuesta -Digamos que la historia y yo somos muy unidos, me gusta mucho- Me dedico una amplia sonrisa y no se porque pero su respuesta me hizo pensar y regreso de golpe el sueño que tuve, llegamos al salón y cada vez veo menos alumnos -Sarah quien es este chico- -Lucas, el es Abiel, quería saber si puede entrar a escuchar tu clase- Se le quedo viendo, más de lo normal diría yo, pero Lucas era raro -Esta bien, pero si veo que distraes a Sarah te sacare de in mediato- -Si señor- Lucas hizo ademan con su mano dando a entender que basta de charla. Buscamos unos asientos y como supuse se sentó a lado mío, la clase avanzo de manera habitual aunque vi Abiel tomo nota de algunas palabras Lucas se dio cuenta de eso, la clase termino -Sarah y compañía esperen un momento- Abiel y yo nos vimos un momento, reconozco que sus ojos son hermosos, hermosos.. como los del hombre de mi sueño -Sarah- Lucas se sentó con cierto fastidio en su escritorio Me pare y Abiel también -Tu, puedes formar parte de mi matricula, pídele ayuda a Sarah para que te pongas al corriente- La cara de Abiel se ilumino como cuando un niño recibe el juguete que siempre quiso, me pregunto como se vería el cuando era niño -Gracias señor- -Lucas- Lucas levanto la vista de su libro, estaba claro que no iba aceptar una negativa, tome a Abiel del brazo y salimos del salón -¿Tienes otra clase?- -No, hasta la siguiente hora- No lo solté hasta que llegue a la cafetería -Si tenias hambre podrías decirlo antes- Le puse mala cara, deje mis cosas en una mesa y me acerque a la señora de la cafetería -¿Quieres algo para comer o picaras algo mientras estudias?- -¿Algo que este en medio de eso?- -veamos una ensalada ¿Te parece bien? -¿Con carne y tocino?- -Verduras y aderezo- -Mejor dame una hamburguesa con papas- La cocina soltó una carcajada y negó con la cabeza, desde que entre a tratado que coma mejor, pero siempre fui quisquillosa con cierta comida así que solo como lo que se ya me gusta -Deberías comer mejor, a mi me da esa ensalada que le ofreció y un batido de frutas- Di un respingo, no sentí que estuviera detrás de mi, la cocinera me dio mi charola y pague mi comida, no lo espere me senté y comencé a preparar mis papas y la hamburguesa -Veo que estas de mal humor ¿Pasaste mala noche o ya mueres de hambre?- Lo mire de mala gana -Un poco de ambas- Asintió y se sentó a lado mío -Y veo que tampoco te gustan las verduras- -No del todo- Le di un enorme y nada femenino mordisco a mi hamburguesa, soltó una risita y busco una servilleta -Te embarraste un poco- Tenia las manos ocupadas con la hamburguesa, así que le con mucho cuidado me limpio las comisuras de la boca -Listo- -Gracias- -¿Lucas siempre es así?- -¿Ah que te refieres?- -De extraño- -Ah, si, la clase estaba llena, pero si ve que te distraes tan solo un segundo de su clase te saca, eres el primero que deja entrar ya tan avanzado el curso- Comencé a buscar en mi mochila la carpeta que uso para tomar notas de sus clases -Toma, estos son todos los apuntes de las clases- La tomo y de nuevo nuestros dedos se rozaron y esa pequeña descarga eléctrica, me le quede viendo, pero el no tuvo ninguna reacción -¿Que?- Sentí como mi cara se ponía roja -Nada, sino entiendes algo, me puedes mandar un mensaje- Anote mi numero en una nota adhesiva y la pegue dentro de la carpeta -Genial gracias- Y gracias al cielo comimos en silencio, lo conocí apenas ayer y ya me pone nerviosa. Comí lo más rápido que pude, cuando gire para verlo de nuevo el ya había terminado -Bueno me voy a mi siguiente clase- -Te acompaño- -¿Y si te queda del otro lado de tu próxima clase?- -No importa, como agradecimiento de tus notas- Tomo su mochila y la mía ya no tenia ninguna excusa, al salir de la cafetería se nos quedaban viendo también estaba ahí la chica con la que estaba hablando, aunque la mirada de ella era más de molestia. Sin darme cuenta llegamos a mi siguiente clase, me tendió mi mochila -Gracias- -Te llamare si tengo dudas- Asentí, el se dio la medio vuelta y regreso por donde habíamos caminado, me quede parada en la entrada, el tono de su voz aunque lo escucho muy poco hace que se me acelere el corazón y el tacto de su piel con la mía.. Escuche a medias la clase, no me podía concentrar, es como si esas sensaciones ya las hubiera sentido antes, que en lugar de sorpresa era la espera de ese tacto. Escuche el timbre y salí de la facultad y fui a mi casa, iba en modo automático, después de ayudar a mi mama y de hacer la tarea revise mi celular y vi un mensaje de Abiel -Gracias por tus apuntes, me gustaría preguntarte algo, pero no por llamada ¿Nos podríamos ver en algún sitio mañana? como es fin de semana la facultad solo abre para los que tienen tesis- El corazón se paro de golpe y comenzó a latir super rápido, tranquila, respira, solo tiene algunas dudas -Hola, si claro, hay un parque tiene bancas y podemos estudiar ahí, es muy tranquilo- -Genial paso por ti como al medio día ¿Te parece bien?- -¿Sabes donde vivo?- -Busque tienda de antigüedades y al parecer es la única, paso por ti mañana-
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