Bebe un sorbo de su taza de café antes de volver a fijar la vista en el monitor de su pantalla. Por más que intenta no logra concentrarse en el proyecto de plan de inversión de la nueva campaña en la que está trabajando. En este tiempo le ha cogido cariño a Silvana, no la conoce mucho, pero parece ser una buena y alocada chica, espera que todo salga bien, por su mente también pasa Isabella, debe de estar muy preocupada por su amiga. Duda en llamarla y asegurarse de que todo está bien, si es posible también ofrecer su ayuda, quisiera estar ahí para ella. Ayer se lo dijo en serio, se preocupa por la castaña, más de lo que debería tal vez. Se siente ridículo encontrarse en esta situación, es un hombre de treinta y cuatro años, no un adolescente como para ponerse tan nervioso al estar ju

