Probablemente es uno de los cielos más hermosos que ha visto en su vida. Las estrellas se ven tan brillantes, acompañando a la luna en todo su esplendor. La más grande belleza se encuentra en las cosas más simples de la vida, como lo es apreciar un anochecer. Ve al hombre de ojos avellana sentado en una de las bancas cerca de las áreas verdes del hotel, en su mano parece tener una botella de vino y un par de copas. Cuando nota su presencia sonríe y hace espacio para que se siente. - Por un momento pensé que dirías que no, fue un poco egoísta de mi parte pedirte que nos viéramos cuando podrías estar con tus amigos en tu cumpleaños. - Mis amigos están teniendo una fiesta aparte – susurra para ella misma – mañana me invitarán a cenar, no soy de hacer grandes celebraciones por mi cumpleaños

