Narra _____:
Habíamos pedido algo de tomar mientras le contaba a Rebekah que es lo que había hecho estos 200 años, Silas y yo habíamos estado viajando alrededor de demasiados países y conocido a demasiadas personas que ahora ya no están vivas y era algo demasiado triste para ambos, pero siempre nos llevábamos buenas experiencias de las personas que habíamos conocido.
-Nunca me imaginé que te hubiera gustado viajar
-Bueno eso solo fue porque no podíamos quedarnos demasiado tiempo y la gente sospecharía de ver a dos personas que no envejecen-Rebekah asintió ante mi comentario y le di un sorbo de mi bebida-¿Y tú que has hecho?
-Pues lo de siempre estar al pendiente de mis hermanos aunque no es lo suficiente, hacerle bromas a Kol y mantener amistad con Caroline-lo último me lo dijo en un susurro, alce la vista hacia ella
-¿Caroline?, ¿quién es ella?-dije y ella me miro por unos segundos antes de responder
-Ella es la nueva novia de Klaus-al oír esas palabras algo dentro de mí se rompió ¿Novia?, algo me dijo que ya lo había perdido, trate de hacerme a la que no le importaba cuando por dentro quería echarme a llorar, romper cosas y morirme, sabía que era algo que iba a suceder, pero no me imaginaba que Klaus lo haría tal vez no debía importarme, pero era Klaus.
-Eso no me lo esperaba-dije quitándole importancia
-Si yo tampoco, ya sabes Klaus es de un carácter demasiado fuerte y ella parece tan frágil aunque ya sea un vampiro
Asentí no me podía imaginar a la persona que decía amarme con otra, no quise preguntar por Elijah eso sería clavarme yo misma la estaca
-Parece que Kol me odia-dije cambiando de tema y recordando que Kol no me había dedicado una sola mirada durante el desayuno.
-No, no te odia es solo que tiene un gran aprecio por Elijah y Klaus y ellos quedaron heridos cuando tú te fuiste por esa razón él piensa que te odia, pero no es así recuerda que te trataba como a alguien de la familia
Eso era cierto Kol y yo nos hicimos amigos, él y Rebekah cuidaban a Dominik, a él le habían agradado los dos, solo era cuestión de tiempo para explicarle a Kol lo que había pasado o al menos lo que yo recordaba que había pasado.
-Bueno ¿nos vamos?, Silas vendrá por nosotras supongo
-Si-dije terminado mi bebida-Vamos
Dejamos el dinero de la cuenta y salimos del grill, Silas estaba sentado en la banca donde Rebekah y yo estuvimos sentadas, al vernos se levantó y nos regaló una sonrisa, me gustaba verlo sonreír
-¿Se la pasaron bien?
-Si, el grill es muy bonito-dije mientras miraba a Rebekah
Las dos sonreímos y seguimos caminando hasta llegar a la mansión Mikaelson, la señora Bird nos abrió la puerta
-¿Y mis hermanos?-dijo Rebekah
-El joven Kol está arriba en su habitación, Elijah salió hacia la escuela del pueblo y Klaus salió con la señorita Caroline
Una punzada atravesó mi estomago no quería llorar solo respire bien y me tranquilice
-Bueno, si me disculpan iré a molestar a Kol-terminado lo dicho subió las escaleras y se perdió
La señora Bird aun nos veía, Silas hablo al fin
-¿Podría traerme un vaso con agua?-dijo él de manera educada
-Enseguida-la señora Bird fue hacia la cocina y regreso dándole el vaso a Silas
-Gracias
-Iré a mi habitación-dije y subí las escaleras, abrí la puerta y la cerré después, me acosté en la cama dándole la espalda a la ventana, me quedé dormida cuando iba a despertar sentí que no estaba sola al abrir los ojos vi a Silas el cual miraba el techo con atención lo que me hizo preguntarme ¿por qué todos miran el techo?, yo jamás lo había hecho, pero muchos de ellos lo hacían para perderse por un momento.
-Hola-le dije incorporándome en los cojines
-Hola-respondió sin desviar la mirada del techo-Nunca lo había hecho-dijo mirándome
-¿Qué?
-Mirar el techo de manera definida-volvió a mirarlo y después a mí, yo solo lo observaba debía admitir que era atractivo, pero yo no sentía amor por él, embozo una leve sonrisa
-¿Qué hora es?
-Las 7:30 de la tarde
-Dormí demasiado, me perdí la comida-dije sin mirarlo
-Pero no la cena, estará en media hora, ¿siempre duermes demasiado?
-No, solo cuando no me siento bien
-¿Qué pasa?-dijo dándose la vuelta para quedar frente a frente conmigo
No sabía si decirle la verdad que está mal porque Klaus tenía una nueva novia o decirle algo improvisado, pero si trataba de decirle algo que no era cierto iba a ser difícil ya me conocía lo bastante para saber cuando estaba mintiendo.