Cuando Evan salió, la enfermera ingresó a la sala
-Te sientes mejor? - pregunta ella, y yo asiento
Siento mucha sed y me arde la garganta, así que evitó hablar, ella me sonrió y se acercó para quitar la intravenosa de mi brazo, luego de hacerlo, tomó una caja, de la bandeja de esas que llevan las enfermeras, y me la estiró, al ver lo que allí traía, no puede evitar que mis ojos se abrieran como platos por la sorpresa que me lleve
-¿Pará que me da esto?- pregunté
-Ya le hicimos una prueba de sangre, pero hasta que el médico no venga, no podremos saber los resultados, y yo necesito saber si puedo darle o no medicamentos…- me dice sonriente
No entiendo por qué sonríe, yo no pienso que esto sea algo bueno para mi; después de verla por un segundo me veo en la obligación de tomarla, me bajo de la camilla y me dirijo al baño, una vez allí hago lo que debo hacer y después de unos minutos, salgo con el test en mano, - por qué si me dio una prueba de embarazo-, y se lo entrego a ella sin mirar el resultado..
-Dio positivo felicitaciones! ahora solo queda saber el resultado de las pruebas, para estar seguros… - dice muy sonriente
Mientras que lo único que yo siento, es un nudo inmenso en la garganta, mientras aguanto las ganas de llorar, y pidiendo al cielo que esa prueba esté equivocada.
-¿Puedo pedirle algo? - pregunto
-Claro dime - responde ella
-Por favor, no le diga al hombre que está conmigo sobre esto… - le digo
-Entiendo, quiere estar segura -dice
Y yo asiento con la sonrisa más forzada de toda mi vida.
Luego que ella guardara el test en una bolsita, Evan ingresó a la habitación, con una jarra de agua en mano, y no se donde estaba esa agua, pero agradezco que se haya tomado su tiempo para encontrarla.
En cuanto lo veo entrar le sonrió, aguantandome todas las ganas de llorar que siento; no le diré nada, no por ahora....
[…]
Pase todo el bendito día pensando en el test, hasta que al fin volvió la enfermera, pero esta vez venía acompañada por el médico.
-Joven… ya puede ir a firmar el alta - le dice a Evan
-Bien, en un momento vuelvo Beth - me dice y se va
Yo miro a la enfermera, y en su rostro se dibuja una gran sonrisa, entonces ahí entiendo por qué corrió sutilmente a Evan, y me imagino esos resultados.
-Señorita Beth… usted está de dos semanas de embarazo. - dice y yo me largo a llorar
De angustia, pero no por que este embarazada, si no por que se que es de el jefazo, como es que puede llegar a terminar embarazada de mi jefe, y peor aun, como es que haré para decirle de mi estado en este momento, ni modo que se lo oculte, en algún momento el vientre se me va a empezar a notar, quiera yo o no..
-Si usted no desea el embarazo... hay otros métodos -dice el médico y mi ceño se frunce
-No! Claro que no! Este niño es una bendición- le digo algo frustrada
Como se atreve a decir algo como eso, jamás le quitaría la vida a un ser inocente, que por supuesto no tiene la culpa, de mi noche de borrachera.
Ahora debo pensar, en cómo coño voy a seguir trabajando en ese lugar, por lo que me enteré, me dieron un puesto que no estaba en planes, y ahora para completar, estoy empezando del jefazo, nunca me importo lo que piensen o digan de mi, pero creo que si alguien se atreve a juzgarme por esto, me va a afectar, ya me esta afectando y aún nadie lo sabe.
-¿Sucede algo? - dice Evan al verme llorar-- Beth! ¿Por que lloras? - pregunta
-No es nada… estoy bien - le digo, antes de que el médico diga algo y meta la pata
-Evan, si ya firmaste el alta, pueden retirarse con toda tranquilidad – dice - ah y señorita… debe volver la semana entrante - me dice para mi
Yo solo asiento, mientras limpio mis lágrimas, cuando volteo para ver a Evan, el me veía con el entrecejo fruncido.
-¿Sucede algo malo? ¿Por que estas llorando? Y peor aun, ¿por que debes volver la semana que viene? -
aff este hombre si que es preguntón
-Solo debo hacerme algunos análisis más…no es nada malo- le digo evitando el tema
Luego de cambiarme de ropa, salimos del hospital y Evan me llevó a casa, todo el camino nos mantuvimos en silencio, se que hay algo que me quiere preguntar, pero gracias al cielo no lo hizo, por que ahora no tengo cabeza para nada..
-Gracias por todo - le digo al llegar a mi edifico
-Si mañana no te sientes bien, tomate la mañana libre…- me dice y sonríe
Yo asiento con una sonrisa también y me bajó del auto, para luego caminar al interior del condominio. Luego de subir las escaleras hasta el segundo piso, entró en mi apartamento, y me dirijo directamente a mi habitación, para tumbarme en la cama, una vez allí me quite todas las ganas de llorar que sentía, hasta que me quede dormida.
…
Necesito contarle esto a alguien, pero Megan se fue por tiempo indefinido, dijo que tenía algunos problemas familiares que resolver, y lo último que quiero es atormentarla con mis problemas; aparte debo pensar, en como le diré al jefazo, que estoy esperando un hijo suyo, que voy a hacer si no me cree, por que después de todo está en todo su derecho, por que con la forma que accedí irme con él aquella noche, puede llegar a pensar que lo hice con cualquiera, aunque yo se que no fue así, y es más, lo hice por que traía unos cuantos tragos encima...
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Los sábados trabajamos solo por las mañanas, pero me comunique con Sarita, para informarle que no me presentaría hoy por que no estaba bien de salud, fue una pequeña mentira, pero necesito este fin de semana para mi, y que mejor forma de pasarlo, que con un buen pote de helado de menta granizada, y unas buenas películas de desamor, la excusa perfecta para llorar.
Cuando me dieron el empleo, dijeron que trabajaría solo de lunes a viernes, pero con eso del nuevo proyecto, Evan me pidió si podía trabajar los sábados también, y que por supuesto, aumentaría mi salario, pero que necesitaba que lo hiciera, por que quiere ese proyecto terminado a mas tardar, a mediado del año entrante.
Yo claro que al oír la suma del salario acepte, y no, no es por interesada, es por que como ya dije quiero progresar; y ahora doy gracias al cielo que acepte, por que si que voy a necesitar ese aumento en el salario, con solo saber que voy a ser mamá a mis cortos 23 años.
Al fin después de pensar si quería levantarme, lo hice, y me fui al baño a darme la ducha que no me di ayer, me quedo unos treinta minutos bajo el agua tibia, y luego salgo me cepillo el cabello, y lo ato en una coleta baja sin secarlo, - la pereza! -, me dirijo a mi armario y me visto con una remera enorme de hombre, que yo misma, elegí y compre para sentirme cómoda en casa; luego vuelvo al baño para cepillar mis dientes, me detengo un momento a mirar mi reflejo y ¡santo señor¡, parece que un camión me pasó por encima, parezco un panda bebe, por lo fea y por las ojeras, mis ojos están rojos e hinchados de llorar; en este momento me doy un poco de miedo a mi misma, desde que tengo 19 años no veía esta yo, pero por supuesto que no la dejaré volver...
Cundo decido ir a la sala, a cumplir con mi meta del día sábado, tocan la puerta, mi ceño se frunce al instante, - quién se atreve a arruinar mis planes! -, empiezo a caminar arrastrando los pies, y abrí la puerta muy lentamente, me imagino mi cara de sorpresa al verlo parado frente a mi puerta
-Señor? - digo
Su rostro es un poema, se que me veo algo mal, pero tampoco para que me mire como si estuviese viendo a un espécimen inexistente.
-Pensé que era una excusa para no presentarte a trabajar, pero te ves realmente mal- dice
-Y ve se los dije!- que se cree este hombre para decirme eso, y encima de eso, mientras me lo decía se hacia paso para ingresar a mi casa, sin permiso alguno, - quien dijo que podías entrar! - bendito jefazo sexy.
-Disculpe pero yo soy muy profesional! No mentiría jamás para poder faltar… - digo levantando mi cabeza para verlo
-Si claro Beth, eso ni tu te lo crees-, pienso... Pero es que bueno, hoy fue algo especial, necesito tiempo y para mi que mas especial que eso
-Bien señorita Griffin… si usted lo dice - me dice con una sonrisa ladina - ahora tomé, cámbiese y quítese esas ojeras que debemos trabajar!-
Me extiende una caja negra que traía con él, mi entre cejo se frunció, al no estar entendiendo sus palabras, y también al percatarme que me llamó de desprolija y de paso también de ojerosa.
-¿Perdón? No entendí… - le digo
-Vaya cámbiese y luego vuelva, ya lo entenderá! - me dice
Y no me da tiempo de negarme, ya que el me hace tomar la caja y me gira en dirección a mi habitación y me empuja, - ahora! ¿Como sabe donde es mi habitación?-...
Me fui a mi habitación y abrí la caja, dentro de ella había un vestido azul francia y unos tacones color plata, es todo demasiado formal, quien sabe donde me llevará ese hombre, lo que me tranquiliza es saber, que es por trabajo...
Antes de vestirme, vuelvo a peinar mi cabello, para secarlo y hacerle unas ondas en las puntas, luego de terminar me coloco el vestido y me hago un maquillaje sencillo y sutil, me aplique corrector para tapar las ojeras horribles y un poco de sombra de ojos, un labial rosa palo y lista, sencilla pero elegante, luego me calzo los tacones y salgo.
Después de ver mi reflejo en el espejo, entendí por qué el traje azul francia del jefazo, que por cierto le queda y lo deja, más sexy aún...
-Ya estoy! - digo saliendo de mi habitación
-Te ves... hermosa! - dice y no puedo evitar reír
-Gracias, ahora.. ¿Donde vamos? - pregunto
Él me tomo por la cintura y me saco del apartamento, ignorando por completo mi pregunta, luego nos subimos al auto y nos fuimos, no quise volver a preguntar, ya que dijo que era por trabajo..
Después de unos veinte minutos, llegamos a uno de sus hoteles, él se bajó del auto y lo rodeo para abrirme la puerta, extendió su mano y yo la tome para ayudarme a bajar, luego de hacerlo, le entregó las llaves a un joven, el cual se llevó el auto para estacionarlo; Evan pasó mi mano por su brazo entrelazándolos, y empezamos a caminar, luego de pasar por el lobby del hotel, llegamos al salón de eventos, aquello era lujo puro, tanto la decoración, como la ropa que llevaba cada invitado.
-Evan Johnsonn! Hasta que al fin llega el gran magnate - dijo un señor mientras se nos acercaba
-Señor Smitch! - contestó él, mostrando su hermosa sonrisa
-La señorita es? - preguntó el señor
-Ella es la señorita Beth Griffin, esta encargada de mi nuevo gran proyecto…- contesta Evan
Y yo extiendo mi mano para saludar al señor, con una gran sonrisa en mi rostro, por supuesto.
-Pensé que me dirías que era tu novia o algo así, pero lamentablemente esa no fue tu respuesta… ¿Cuando sentaras cabeza Evan? - dice él disgustado
-Tío por favor! - hasta ahora me entero que es su tío - pero si es eso lo que quieres escuchar…- se detiene y me mira sonriendo -… te presento a Beth, mi novia y futura esposa! - dice y mis ojos se abren como plato
-¿Que dijo que? -, en que momento me convertí en su novia, y peor aun en su futura esposa, ya sabía yo que esto no era nada bueno...
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