– ¡Diana! – volteo y les doy una pequeña sonrisa a mis amigos, recibiendo con gusto el abrazo que me da Erika. – No hemos podido hablar ¿estás bien? – ah, he sido una terrible amiga, pero quien puede culparme después de los días que he tenido. Tal y como lo dijo Elle, Viktor no sufrió más que un rasguño y al día siguiente después de todo eso, me trajo al trabajo y siguió con lo suyo antes de venir por mí y marcharse. Ya han sido dos días en los que lo veo únicamente minutos, pero me concentro en disfrutarlo al máximo. Además de eso, he desbloqueado otra inseguridad, que Viktor no vuelva, y debo retenerme con todas mis fuerzas por no llamarlo cada hora y cerciorarme sobre su estado, entonces recuerdo las palabras de Elle y me obligo a ser fuerte y esperarlo. – Sí, todo bien, no se preo

