– Viktor comentó que tiendes a meterte en problemas, no parece que fuera así, luces como una niña tranquila y adorable – le sonrío a Gabrielle por sus palabras. Agradezco que me haya ayudado a poder volver a respirar y que ahora quiera distraerme. – Nunca había sido así, pero una noche no lo pensé bien y fui a mi casa caminando pasada medianoche – veo como hace una mueca – Y cuando esos hombres me atacaron, llegó Viktor y me salvó, la segunda vez fue similar, estaba llegando a casa y una chica estaba siendo atacada, yo solo quise ayudarla, no creí que él me atacaría a mí en su lugar. – Ya veo, solo has estado en el lugar equivocado, en el momento equivocado – asiento con una sonrisita algo triste. – Nunca antes había vivido algo así, creí que la zona era más segura entonces me confíe, p

