XXIII

2188 Palabras

Diana No sé en donde estoy, que día es o si mi cuerpo me sigue perteneciendo o ahora es completamente de Viktor. Oh por dios, Viktor, que vergüenza. Anoche finalmente cumplí mis fantasías, pensé que podría controlarme, pero al verlo de ese modo fue como si simplemente me alejara de mi cuerpo y quien quedó a cargo fue esa frustración acumulada de tanto tiempo que no estaba dispuesta a esperar más. Sinceramente estoy un poquito avergonzada, nunca pensé que podría ser tan ruidosa o libidinosa, pero, eso no significa que me arrepienta, porque si es por repetir lo que pasó entre los dos, yo haría exactamente lo mismo. Aunque al día siguiente esté muriendo de vergüenza como ahora lo estoy haciendo. – Eh, dulce, despierta – siento como mis cachetes se ponen rojos, pero igual decido hacer co

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR