– ¿Qué estaban haciendo por aquí? – tomo un trago largo de mi té mientras sigo buscando a Viktor con la mirada. Me siento incomoda, y no debería estarlo, pero no puedo evitarlo. Por dios, me he convertido en una paranoica. – Mi mamá cumple mañana, y sabes cómo es Diana, siempre se olvida – Louis y Vicky se sueltan a reír y mi cara se calienta. – ¡No se me olvida! Es solo que he estado ocupada y no había podido ir a comprarle algo – y esa es la verdad. Nunca se me olvidaría el cumpleaños de mi madre, por dios, esa mujer me ha dado todo, literalmente me dio la vida. ¿Cómo podría olvidarlo si lo mínimo que puedo hacer por ella es consentirla? – Si, si, ya sabemos, relájate, solo bromeábamos – ambos se ríen de mi cara, probablemente roja y con un puchero, yo los acompaño. Supongo que esto

