Narra Liz Había empezado a caminar hacia la mansión cuando me di cuenta que los integrantes de mi manada no paraban de verme. - Esa es nuestra luna? - escuché murmurar - Imposible... Hey! Ya sé que no soy demasiado "linda" que digamos... Pero... Tampoco me puedo ver tan cambiada... O si? Voy entrando a la mansión y los murmullos no paran, ya no sé si sentirme halagada o mal. Mauricio: Liz... Mau se levanta de su asiento y viene a mi perplejo. Mauricio: Qué... Te ves hermosísima! Liz: Gracias, trate de verme bien para ti y nuestros lobos, se esforzaron tanto que quise vestirme para "la ocasión" Mauricio: Me dejaste sin palabras Mau se acerca a mi y me da un beso lentamente, me mira y sólo puedo ver cómo sus ojos se iluminan poco a poco, cada vez con más brillo conforme el

