Me levante a media noche porque tenía un poco de sed.
Al levantarme me di cuenta que alguien estaba al lado mío, sentía su calor corporal junto a mí, junto con un ligero aroma que me volvía loca al olerlo, sus piernas estaban entrelazadas con las mías, al mismo tiempo uno de sus brazos me abrazaba fuertemente.
Recordé que dormía con Mau, intenté safarme de su agarre, pero cada que lo intentaba el apretaba mas, y hacia que me estremeciera.
Una vez más lo intenté e hice que él se levantara.
Mauricio: Que paso, Luna?
Liz: Tengo sed Mau, iba a ir por agua.
Mauricio: No, quédate.
Me mira con carita de perrito regañado y me abraza aun más fuerte, entiendo que quiere seguir durmiendo abrazado de mi, pero de verdad necesito ir a tomar agua.
Liz: Mau, en serio tengo sed
Mauricio: Mucha?
Liz: Sí, mucha
Mauricio: Está bien, ves a tomar agua.
Baje las escaleras para llegar a la cocina, tome agua y sentí un gran peso en mi, como si algo no estuviera bien.
~ Mau...
~ Dime preciosa?
~ No te sientes raro? Como que todo esto no debería pasar?
~ No, me siento normal y a gusto de estar contigo.
~ Bueno, esta bien.
Volví a subir las escaleras después de tomar dos vasos de agua y cortar comunicación con Mau por medio de nuestro link... Aun me sorprende que esto sea posible, supongo que como nunca lo había experimentado ni siquiera con mis padres....
A decir verdad, habría sido de mucha ayuda poder hacer esto con mis padres cuando yo era más niña.
Me acosté al lado de Mau en la cama y de pronto todos mis miedos se fueron, de repente todo estaba bien.
Estaba casi dormida, cuando siento que el monta su pie encima mio, y yo para no sentir tanto peso en mi cuerpo, entrelacé nuestros pies como ya lo habíamos hecho.
La sensación de que algo anda mal, vuelve a mi, sinceramente esto ya no es normal.
Me levanto de la cama y empiezo a ponerme mis zapatos, siento que debo regresar a la manada de mis padres, por alguna razón siento que estar aquí simplemente no está bien.
Sé que deben ser los instintos de Lhia los que me están guiando y debo seguirlos.
Ya iba a abrir la puerta pero Mauricio se levantó y me miró extrañado. - A dónde vas? - Suelta soñoliento.
Quiero decirle que me voy a mi manada aunque se que el me dijo que nos iríamos temprano en la mañana... No se que decirle.
Liz: Mau, siento que no debo estar aquí, por favor son instintos que debo seguir.
Mauricio: Te sientes extraña por estar durmiendo en un lugar diferente a tu hogar es normal que no te acostumbres.
Tiene razón... Dormir lejos de mi familia no ha sido muy fácil últimamente.
Mire a Mauricio aun con cara de preocupación y solté un suspiro, a lo que el solo respondió con un beso en la frente.
Mauricio: Todo estará bien, te lo aseguro... Ven, te mostraré algo.
Me tomó de la mano y me llevó hacia afuera de su casa.
Me detuve a ver el cielo, está muy estrellado y la luna se ve hermosa, junto con las casitas y las flores hacen un paisaje totalmente indescriptible.
Mau parece conocerme bastante, esto me calma bastante y me hace pensar que todo está bien.
Mauricio: Aun no he terminado, quiero que veas algo...
Caminamos por la pequeña aldea y me doy cuenta que al rededor se pueden ver varios lobos haciendo guardia, sé que es para que la manada esté fuera de peligro y alejada de Rouges, esos sí que son un problema ya que los Rouges lo único que quieren es causar daños en una manada.
Pueden reunirse varios Rouges y atacar una manada, ya que ellos son un poco más grandes que los hombres lobo y de la misma naturaleza...
Para resumir un poco, los hombres lobo son licántropos creados para ser parte de la naturaleza y el balance de la misma, y los Rouges son los licántropos que en su terquedad y corrupción, han evolucionado para mal, cada vez son más y se hacen más fuertes a medida que pasa el tiempo.
Son los enemigos de los hombres lobo porque destruyen sus manadas para robar comida, llevarse la mayor cantidad de material que puedan... Simplemente son unos malos!
Bueno, ya me siento mucho mejor y creo que dormiré más tranquila sabiendo que todo estará bien.
Mauricio me tomó nuevamente de la mano y esta vez me llevó hacia adentro de su casa.
Mauricio: Ya estas más tranquila?
Liz: Si, Mauro... Gracias!
Subimos y yo me quedé dormida nuevamente.
A la mañana siguiente
Me levante por un rayito de luz que entraba de la ventana, desde el cuarto se alcanza a ver un rio de aguas turbulentas y el bosque extenso.
Miré a ver si mi mate se encontraba al lado mio, pero no, no estaba. Y yo, estaba toda arropada, como si estuviera enferma o como si hiciera mucho frío, ya me imagino que Mauro es el culpable de esto.
Me puse la ropa con la que había llegado ayer, ya que Mauricio me prestó un blusón de el para yo poder dormir más cómoda.
Salí al pasillo y vi a mi mate cocinando, se veía muy muy lindo, enamorador.
Mauricio: Veo que no me dejaste darte la sorpresa.
Liz: No suelen gustarme
Mauricio: Que mal, quería verte comer en la cama.
Liz: Pues si quieres me devuelvo, pero ya sé que me darás el desayuno.
Mauricio: Si!. Devuélvete.
Liz: Está bien.
Me devolví a la habitación y salí a la terraza que estaba separada del cuarto por una puerta de cristal.
Mauricio: Esta listo!!
Liz: Que rico huele!
Mauricio: Porque no estas en la cama!?
Liz: Quería ver el paisaje
Mauricio: Bueno. Aquí te traigo, espero que te guste.
Probe el desayuno echo por el, y umm si que esta rico, creo que vivir con el no sera tan malo después de todo.
Liz: Te quedo muy rico, Mau
Mauricio: Liz...
Liz: Dime?
Mauricio: No crees que deberíamos tratarnos con más cariño? Después de todo somos mates y estamos destinados a estar juntos de por vida.
Liz: Pues, la verdad. Yo te digo "Mau" de cariño
Mauricio: Jummm...
Liz: Que? Tiene algo de malo?
Mauricio: No, pero de todas formas ser mas cariñosa no tiene nada malo.
Liz: Cuando me acostumbre
Mauricio: Bueno, en mil años - Me saca la lengua y yo le doy un pequeño beso
Mauricio: Uf. De donde vino eso?
Liz: Dijiste que tenía que ser mas cariñosa- Me encojo de hombros
Mauricio: Tienes razón, así me gusta.
Liz: Que bien que te guste, ahí me voy acostumbrando a estar contigo.
Mauricio: No te gusta estar conmigo?
Liz: Sii, sii, es bastante bueno, es divertido y muy chévere. Me gusta estar contigo.
Mauricio: Y porque dices que mientras te acostumbras?
Liz: Porque estar en mi casa, tu sabes, comer con mi familia y así
Mauricio: Es cierto. Pero aquí vas a comer conmigo
Liz: Tienes razón. Ahora ves alístate, me prometiste que hoy iríamos a mi manada.
Mauricio: Si mi luna, pero yo puedo ir así, tu eres la que esta toda despeinada, aunque te ves muy bien.
Liz: Si. Me voy a peinar y bajo
Mauricio: Bueno.
El salió de la habitación, supongo que va a ir a arreglar todo para no dejar nada sucio aunque tiene amas de casa el esta haciendo todo.
Me peine con una coleta sencilla para ir a visitar mi manada, me puse los lentes de contacto que me había llevado al campamento porque quizás las gafas se me extraviaron en el bosque, y baje hasta donde estaba mi querido mate esperándome.
- Ya estas lista?
- Sip. Vamonos ya.
Partimos rumbo a mi manada en forma lobuna, fuimos trotando para llegar un poco más rápido.
Y así fue, no nos demoramos ni dos horas cuando ya se visualizaba la manada Pretty moon. Mi manada es más grande que la de Mau, y a pesar de que se ve organizada, no se ve igual de linda que la de él... Eso es raro, a mi papá le encanta el orden y mi mamá es muy "color de rosa".
Llegamos y todos nos miraban asombrados y aplaudían, estaban todos muy felices por mi llegada y no se porque si solo me fui unos tres días máximo.
- Mi reina - Dice un lobo gris
Liz: Dime? - Quien quiera que seas - Que pasa?
- Que bueno que ha llegado, estábamos muy preocupados
Liz: Y a que se debe esa preocupación?
- Los rouges
Mau me miro un poco preocupado, y yo le devolví la mirada... Que se supone que yo haga? El Alfa es mi padre, no yo... Ahora que lo pienso, si cierto... Y mis padres?!
Liz: Y donde están mis padres??
- Salieron hace dias a buscarla su majestad.
Liz: No!. Que alguien los busque y de aviso de que estoy aquí.
- En seguida mi señora - Hace una reverencia.
Tome a Mauricio de la mano, esto ya era bastante preocupante, mis padres no están y yo sinceramente no tengo ni la menor idea de lo que debería hacer.
Liz: Mau..
Mauricio: Tranquila Liz, todo estará bien, ya que tu eres el lobo Alfa de esta manada, nos uniremos. Tu manada vendrá con la mia, la mia esta hechizada con una barrera mágica para que ningún tipo de peligro pueda acceder.
Liz: Ese es el problema yo...
- Mi señora! - Me interrumpe el lobo gris
Liz: Primero, dime tu nombre, no te conozco y esta situación ya me esta estresando.
- Me llamo Acxel, mi señora, disculpe la falta de cortesía y la mala educación - Dice de rodillas ante mi, gesto que no me agrada porque no me gusta hacer sentir a nadie inferior, así que hago que se levante.
Liz: Tranquilo Acxel, ahora si. Que me decías?
Acxel: Sus padres vienen en camino
Liz: Listo. Avísales cuando lleguen que estoy en la oficina de mi papá.
Acxel: Como mande mi señora.
Entro a la casa de mis padres y busco la oficina de mi papá. Sé que todos los lobos Alfa tienen una oficina donde guardan archivos, debe haber algo que me diga cómo lidiar con todo esto.
Además, por qué todo el mundo está diciendo que yo soy el Alfa. El Alfa es un hombre... Si no, seria "La Alfa"?. Eso suena mal.
Encuentro la oficina, o bueno, la puerta dice "oficina", por algo será, no?
Empiezo a buscar entre los papeles sin éxito alguno, estos papeles parecen ser antiguos, supongo que son la historia de la manada o algo así.
Sinceramente tampoco estoy para estar buscando cosas.
Ya me iba a levantar de la silla de mi padre, cuando de repente algo llama mi atención...