—Si es un sueño, no quiero despertar. Quiero estar contigo para siempre —dijo Richard. —Te amo, Richard DuBois. Te amo por completo. Gracias por ser mi amigo y por querer marcarme. —¿Por qué no querría marcarte? —preguntó él. —Porque mi primer compañero me engañó. No quería que pensaras que solo te acepté para protegerme. Por eso no mencioné el marcaje. Quería que tú fueras quien lo sugiriera, para que supieras que no solo estaba pensando en lo que él me hizo —le respondí. —Ni siquiera lo consideré. Sé que piensas en él y en lo que hizo. Supongo que nos has comparado desde el día en que nos conocimos. —Y eres mejor que él en todos los sentidos. Tu corazón y mente están abiertos. Eres amable y servicial sin esperar nada a cambio. Eres mucho más atractivo —le dije. —Probablemente solo

