Camino por un pasillo muy blanco, las paredes y el suelo de este pulcro color, como si de forma intencional se diseñara para mí, para que a través de mi recorrido dejara la huella de sangre que emerge de mi pelvis; no veo el rastro, solo deduzco que está allí porque siento como recorre mis piernas e inunda mis pies para finalmente impactar con el blanquísimo suelo. Frente a mí, aparece la silueta de andrés, me da la espalda, intento caminar más rápido, me esfuerzo, pero no lo consigo, es como si el rastro de sangre me sujetara, andrés gira el rostro pero no logro verlo, solo se denota su silueta cuando mira hacia la derecha, como intentando conectarse con mis ojos, su cuerpo se mueve bruscamente, como si convulsionara, mi angustia por llegar a su lado se desborda, corro en otro intento po

