Al fin era el primer día de clases y Chris llegaba tarde.
Apenas había pasado un día desde que su familia y el regresaron de New York y todo el tiempo que habían tenido, lo dedicaron a las mudanzas. Su madre Joana y su hermana menor Carlie habían decidido dar un paseo y visitar a viejos amigos y familiares mientras su padre Albert y el ordenaban todo en casa, llegaron a GrimHollow al mediodía y estuvieron hasta las nueve de la noche abriendo cajas, acomodando muebles y limpiando, habían dejado su casa hace seis meses y la suciedad y el polvo eran increíble. Chris había tenido que mover casi todas las cajas, ya que según su padre, por algo había ido al gimnasio y se había puesto en forma (Realmente fue por un problema en su colesterol, que lo obligo a cambiar su dieta y hacer ejercicio).
Chris había querido ir a visitar a sus amigos después de terminar en casa, pero su madre no lo había dejado.
—Han habido varios asaltos este mes y por todo el pueblo han avistado personas extrañas caminando por las noches, es mejor que no salgas tan tarde- Su madre había estado hablando con sus amigas y como siempre sus conversaciones consistieron enteramente de cotilleo y rumores del pueblo y sus preferidos, como siempre eran sobre sus compañeros de clases— Sabias que tu amigo Chad fue nombrado capitán del equipo de Football americano y que ahora sale con esa chica tan encantadora, ¿Cuál era su nombre?... ¡A si!, Tatiana, que chica tan agradable —En esa oración habían al menos dos cosas mal, Chad nunca había sido su amigo, en realidad nunca habían intercambiado palabra por mas de dos minutos y Tatiana era de todo menos agradable, probablemente el mejor adjetivo que la describiera fuera desagradable o hija de #$%...
Chris había querido que su regreso al pueblo fuera una sorpresa. Quería sorprender a Brandom, Zena, Tom y por sobre todo a Alysa, quería sorprenderla en la escuela y darle el regalo que tenia guardado especialmente para ella, pero por desgracia su madre se había encontrado con la madre de Zena, que le había contado su regreso, que por supuesto se lo contó a Tom, que se lo conto a Alysa, que se lo menciono a Brandom. Inmediatamente después le habían llegado mensajes de todos y especialmente de Alysa diciéndole los felices que estaban porque regresaran y que no podían esperar para verlo en la escuela (excepto Brandom que se había limitado a escribirle un «estas aquí» y ya), aquello lo había desanimado pero al mismo tiempo le había hecho feliz que Alysa esperara verlo. Alysa había sido la chica que le gustaba desde que tenia uso de razón, incluso antes de que le comenzaran a gustar las chicas y además era su mejor amiga junto con Brandom. Chris nunca había tenido el valor suficiente para declararse, Alysa siempre había sido una chica atractiva, de pelo corte y risos dorados como el oro, con una cara que Chris consideraba perfecta y aun mas con el lunar que tiene debajo de su ojo izquierdo, además, con los años Alysa se había vuelto cada vez mas atractiva y su cuerpo cada vez mas sensual, tanto que se había vuelto una de las chicas mas populares y deseadas por hombres y mujeres por igual. Chris nunca había sentido que estuviera a su alcance, nunca había sido el chico mas atractivo, no es que fuera horrible, siempre se había considerado a si mismo un siete sobre diez, su pelo no estaba nada mal, amarillo oscuro y nunca había tenido acné o cicatrices o arrugas, pero nunca había sido muy atlético, solo ahora es que podía presumir de tener un buen cuerpo y tampoco era algo como para volverse loco.
Ahora Chris llegaba tarde, había tenido que agarrar su bicicleta porque como se había levantado tarde, su padre ya se había ido y su madre no se levantaría al menos hasta las once de la mañana, Chris pedaleaba con todas sus fuerzas, las clases comenzaban a las ocho en punto y solo tenia veinte minutos para llegar, lo cual seria suficiente tiempo si no fuera porque su casa estaba como a cuarenta minutos de la escuela, así que debía esforzarse al máximo para no llegar tarde su primer día, por suerte su condición física había mejorado.
Por el camino Chris había pasado por varios lugares que hacia tiempo no visitaba, el «parque de mascotas» (que no es realmente un parque de mascotas, ese es literalmente su nombre), el centro comercial Victory, la plaza Academia y otros lugares que le causaron nostalgia, exceptuando por la «Fuente de la mujer ensartada», aquel lugar siempre le había causado escalofríos. El monumento era una representación de los eventos ocurridos hace 200 años. En aquellos tiempos GrimHollow era un lugar tétrico, donde supuestamente existían sectas satánicas y donde las brujas sacrificaban personas para poder hacer hechizos y demonios aparecían por las noches a robarse a los niños. Fuera como fuera, en aquella época los pueblerinos habían decidido ensartar a casi todas las mujeres en picas alrededor del pueblo por supuestamente practicar brujería, aproximadamente 800 mujeres fueron asesinadas (Cuando la población era menor a 2000 personas), solo exceptuando a niñas menores de 10 años. Aquello era una historia conocida y gracias a eso GrimHollow era como muchos le dicen un «Centro Turistico del Terror» que atrae personas de todas partes y sobre todo a historiadores y fanáticos de terror, tanto que incluso habían hecho un libro de horror muy famoso basado en GrimHollow con el nombre de «El Pueblo».
Chris había logrado llegar con 5 minutos de antelación, suficiente para la primera hora de Biología. Su escuela era la «Knox High School» una de las dos únicas escuelas en todo GrimHollow y la mejor con diferencia. En Knox tenias muchas oportunidades de unirte a una gran variedad de clubes, desde clubes deportivos hasta otros menos populares como clubes de aficionados a juegos de mesa o incluso existía el club del «Make-up», un club enteramente dedicado al maquillaje. Chris había pertenecido al club de «amantes de Libros» junto a Brandom y Alysa, los libros siempre habían sido su pasión al igual que la de Alysa (Brandom solo estaba en el club para dormir), su libro favorito siempre había sido «Dune» y el de Alysa «1984», siempre le había encantado como se representaba tan parecida a la actual en un libro de hace mas de sesenta años. Chris estaba emocionado, pero cuando al fin había llegado se había encontrado de frente con una docena de patrullas de policías y con la escuela acordonada con cinta policial, eso había tomado por sorpresa a Chris que había llegado hasta el estacionamiento y se había quedado absorto mirando la escena cuando en ese momento llego Tom en el carro de sus padres. Tom siempre había sido un chico especial, si necesitas buscar a alguien serio y diligente, bueno, pues Tom no es tu chico, Tom nunca se había tomado nada en serio en toda su vida y siempre había sido completamente descuidado en cada unos de los aspectos de su vida. Tom era bajo y de rostro atractivo, siempre iba vestido con el típico outfit de chico malo que a todas las chicas les encanta (Chaqueta de cuero n***o con pantalones bordados con una cadena, un montón de brazaletes y botas negras) pero que por desgracia para sus compañeras, Tom había salido del closet cuando apenas tenia 10 años y no tenia ningún interés en mujeres.
Tom era tan despreocupado que había chocado el carro de sus padres mas de 7 veces, aquel carro, un Mitsubishi lancer de ultimo modelo, había sufrido mucho y se podía ver todas las magulladuras de los choques y golpes que Tom le había causado (Chris incluso había visto unas nuevas). Tom se bajo del carro y lo primero que hizo al ver a Chris fue embestirlo con un abrazo.
—¡Oh por Dios!, mírate, ¡pareces un Adonis!. —Tom miraba a Chris como si lo estuviera escaneando—. ¡Ja!, al fin decidiste hacer algo con tu cuerpo, siempre había creído que esa cara se desperdiciaba en ese cuerpo tan triste —Tom se reía con su clásica risa nasal.
—Claro, como si tu alguna vez hubieras tocado una pesa en tu vida.
—¡Que!, ¿Acaso crees que con este cuerpo esculpido por los dioses necesito ejercitarme? —Chris pensó que tenia razón, Tom nunca había necesitado hacer ejercicio, siempre había tenido un buen cuerpo y nunca se le había hecho difícil buscar pareja—. ¿Y, que regalo me trajiste? —Tom se puso detrás de el, agarro su bolso y comenzó a buscar dentro de el.
—¡Hey!
—Oh, vamos, no te pongas delicado, ni que tuvieras algún dildo o una revista porno en tu mochila. —De repente Tom saco una caja decorada con papel de regalo y un listón de dentro del bolso—. ¡Aja!, a ver que tenemos aquí, déjame adivinar, no me digas.... ¿Algún regalo para tu amada?. —Aquello hizo sonrojar a Chris—. Ay Chris, podrás cambiar por fuera, pero por dentro sigues siendo el niño que lloraba cada vez que le quitaban su peluche de conejo.
—¡Hey, no te metas con mister Hungtinton! —A Chris no le gustaba que le recordaran aquella fase de su vida.
—Con que míster Hungtinton, ¿Eh?. —Chris se sorprendió, la voz venia de atrás de el, cuando se dio la vuelta, se dio cuenta que era Zena que había llegado—. Que tierno.
—¡Hey!, ¡Zena!... ¿Cuánto tiempo llevas aquí? —pregunto Chris
—El suficiente para saber que Tom es un idiota. —Zena se acerco y lo abrazo—. Bienvenido de vuelta, me alegra que hayas vuelto. —Zena iba vestida como acostumbraba, con una blusa con escote cerrado y bordado de flores, unos pantalones azul oscuros simples, unas zapatillas negras y llevaba como siempre sobre su cabeza su Hiyab. Zena era bastante atractiva, incluso con el Hiyab puesto, se podía notar, tenia la piel un poco oscura y una nariz un tanto grande que le daba un atractivo mayor (a pesar de que Chris prefería otro tipo de chica, mas específicamente, el tipo de Alysa). Zena era probablemente la persona mas cariñosa y amigable que jamás había conocido, además de que se podría considerar el opuesto de Tom, diligente y seria en todo lo que hace y no solo eso, Zena pertenece a muchos clubes como los de debate y teatro y también pertenece a varios grupos activistas a favor de los derechos humanos. Siempre que necesitas ayuda en algo o un poco de apoyo emocional, no dudes en llamar a Zena.
—¿Por que están llegando tan tarde?, creí que seria el ultimo en llegar —Chris estaba bastante sudado de todo el esfuerzo.
—¿Tarde?... ¿A que te refieres?, si apenas son las siete en punto, aun falta una hora para que las clases comiencen, es mas, me sorprende que hayas llegado tan temprano —dijo Zena.
—¡Que! —grito Chris mientras Zena le mostraba la hora en su teléfono, seguramente había puesto la alarma a la hora que no era... Otra vez.
—¿Y alguno sabe que esta pasando?. Apenas llegue ayer y me acabo de dar cuenta que deje mi teléfono en casa —pregunto Chris mientras buscaba en su bolso, realmente no se había dado cuenta que no se había llevado su teléfono, tenia tanta prisa que se le había olvidado.
—La verdad, ni idea, no he escuchado nada en las redes, aunque en realidad perdí mi teléfono esta mañana, así que no te sabría decir —dijo Tom—. Ahora que lo pienso, creo que no he visto mi bolso en varios días —Realmente Tom no traía nada encima, ni cuadernos ni nada, probablemente lo haya olvidado en algún lugar cuando salía a comer o al cine.
—Mmm, no creo que eso importara, no hay señal en la zona y no puedo revisar las redes en mi teléfono —Zena miraba su teléfono. Aquello no era tan extraño, muchas veces en varias zonas del pueblo se pierde la señal telefónica por varias horas-—. Eso quiere decir que estamos a ciegas, ¿Creen que será algo grave?
—Bueno, la única forma de averiguarlo es acercándonos —Tom se dirigió a la entrada de la escuela con mucha calma. Las patrullas rodeaban a la escuela por todo lados, dejando un espacio por donde se dio cuenta Chris algunos estudiantes entraban a la escuela. En algunas patrullas se podían ver algunos oficiales de policías, Chris trato de buscar al padre de Brandom, que tal vez estuviera allí ya que era el jefe de la estación de policías de GrimHollow, aunque no pareciera estar allí, algunos oficiales entraban y salían de la escuela y a lo lejos pudo ver una ambulancia.
Chris y los demás llegaron a la entrada, donde un oficial y el Director Trevor esperaban.
—Por favor, todos deben ir al gimnasio inmediatamente, vamos a tener una reunión general, no habrá clases por el resto del día —El director Trevor es un hombre mayor de unos cincuenta años, tan calvo como un huevo de gallina. Todos le llaman la «montaña alegre» ya que mide dos metros y siempre esta sonriendo, aunque ese día no lo estaba.
Dentro habían varios estudiantes que se dirigían al gimnasio que se encontraba al final del pasillo.
—Tal vez hayan matado a alguien —inquirió Tom tranquilamente—. Veinte dólares a que Albert al fin mato a una de sus novias, yo me inclino por Frank.
—Tom, por favor, Albert puede ser un trastornado mental, pero no creo que... ¡Auch! — Zena tropezoso con la espalda de alguien... Y claro que si, tenia que ser Albert.
—¿Qué decías, pequeña flor? —pregunto Albert mientras reía.
Albert no es un tipo normal, pocas cosas pueden describirlo mejor que eso, excepto tal vez la palabra psicópata. Albert es un chico de unos 2 metros de altura, siempre va vestido con la misma chaqueta de cuero negra parecida a la de Tom, solo que esta tenia bordados distintos símbolos e imágenes (Algunos como la esvástica nazi o a Buda), además de que siempre lleva los mismos guantes de motociclista, tiene el pelo n***o y liso, un poco largo, que le llega al cuello, en la cara tiene algunas cicatrices en la frente y una en el cachete. No es un secreto que Albert es una persona peligrosa, no es el típico bullying que le gusta molestar a los demás, como sus amigos Frank, Jon, Ricardo y Connor (no el Connor de la orquesta de la escuela, el Connor con una cicatriz que le atraviesa toda la cara y nunca habla) que se la pasan molestando a todo el mundo, no, Albert realmente nunca se metía con nadie, pero no por eso no hay que tener cuidado con el, si alguien se mete con el, es muy seguro que termine en el hospital. Una vez cuando tenia 15 años, un tipo de ultimo año había derramado helado sobre el como broma, esto lo hizo enojar, que mas tarde, cuando el tipo estaba solo, Albert agarro un bate del gimnasio y le destrozo ambas piernas, el tipo era varios metros mas alto que el y era capitán del equipo de rugby, pero eso no impidió que lo mandaran al hospital por mas de 6 meses, en aquel accidente Albert había salido impune ya que nadie, ni siquiera el tipo lo habían visto, pero todos sabían de quien era la culpa.
Albert es muy conocido en el pueblo principalmente por su pasado, el se crio casi toda su vida en un manicomio para enfermos mentales, su historia no era muy agradable, se supone que cuando era un niño, su madre acostumbraba a realizar una actividad no muy saludable... Esa actividad consistía en secuestrar niños en las calles, violarlos y luego asesinarlos. Cuando lo habían descubierto, a su madre le habían dado cadena perpetua, pero cuando habían encontrado a Albert, el chico no estaba bien de la cabeza, al parecer había sido testigo de todos los asesinatos, lo que causo que perdiera la cabeza. Se supone que a Albert lo habían dejado salir porque supuestamente estaba curado, pero Chris no estaba seguro de eso.
—N... No, yo quiero de... decir, no quise decir nada —Zena temblaba y tenia una expresión de miedo en su cara.
—¿Segura? —pregunto Alber—. Porque creo haber escuchado que me llamabas enfermo mental —Albert sonreía con una expresión maliciosa, como si le divirtiera ver temblar a Zena.
—N... No, claro que no, Y... Yo nunca diría eso —Zena temblaba mucho.
—¡Hey!, ¡Déjala tranquila! —Chris se interpuso entre ella y Albert, que era tan alto que tenia que mirarlos a los dos con la cabeza agachada.
—Mmm, te me haces familiar, ¿Te conozco? —Al parecer Albert no lo reconocía.
—Soy Chris, seguro que te acuerdas de mi, una vez destrozaste el auto de mis padres con un palo de golf —Aquella vez Chris y su familia habían ido al mini golf Capitán Golf con la mala suerte que ese día Albert estaba allí y enojado.
—Mmm, no, ni idea, nunca te había visto. —Albert no dejaba de sonreír, parecía que todo le divertía, de repente agarro a Chris por su camisa y lo elevo del suelo—. Pero no importa quien seas, no te conviene meterte conmigo —Chris cerro los ojos mientras esperaba ser golpeado.
—¡Oye!- Grito una voz conocida que Chris no lograba ver, entonces Albert fue golpeado con por una bota que hizo que lo soltara—. No deberías meterte con tus compañeros, idiota —Albert voltio y Chris vio quien gritaba, conocía la voz, era la voz mas hermosa que jamás había escuchado, parecía el coro de unos ángeles, no era otra que Alysa que se acercaba a ellos con un pie descalzo por la bota que había lanzado. Alysa se veía tan hermosa como siempre, tal vez mas, traía un pantalón n***o con unas botas sin tacones, una blusa abierta por arriba y en los hombros con el símbolo de una banda de rock famosa. Aquel día no llevaba maquillaje, pero realmente no le hacia falta, Alysa se podía ver hermosa incluso si llevara basura encima. Cuando Alysa se acerco, miro directamente a Albert, en ese momento se podía ver mejor lo alta que era, Alysa media unos 1.90 metros, mas alta que los 1.75 metros de Chris y mucho mas que los 1.60 metros de Tom y Zena, otro de sus encantos, pensó Chris, le gustaba lo alta que era.
—Vaaya, se nota que eres muy valiente, ¿No? —Albert tenia las manos escondidas en los bolsillos y seguía riendo—. ¿Acaso quieres pelear un poco?, la verdad que hace tiempo que no le rompo la nariz a alguien, así que ya era hora.
—No si te la rompo yo primero —desafio Alysa, normalmente de cualquier otra persona, eso seria un farol, pero ella era fuerte, Alysa había estado en el club de boxeo y practicaba Krav maga.
—¡Vamos, no me hagas reír!. —Albert se reía como un lunático—. Ahhhh, que divertida eres.... —De repente Albert dejo de reír y su cara se trono oscura con una expresión de enojo mientras fruncía las cejas—. Mmm, sabes que, olvídalo, ya me aburrí —De la nada, Albert se fue sin decir nada mas, en aquel momento Chris pensó que estaba realmente loco.
—¡Chris!, ¿Estas bien? —Alysa se agacho para ayudar a Chris, cuando ya estaba parado, Alysa lo abrazo—. Que bien que ya llegaste, sabes, el club de amantes de libros es bastante aburrido sin ti, Brandom ni siquiera va cuando no estas. —Alysa lo abrasaba y Chris estaba rojo como un tomate, aquel podía ser fácilmente uno de los mejores momentos de su vida— ¡Vaya! realmente has cambiado —Alysa parecía a penas haberse dado cuenta y no parecía muy sorprendida, eso entristeció un poco a Chris (secretamente había ejercitado con la esperanza de impresionar a Alysa).
Chris vio como del pasillo venia hacia ellos Brandom, con la cabeza agachada como siempre. Brandom era alguien especial, el mejor amigo de Chris desde que tenia memoria, un chico calmado y relajado, que nunca hablaba mucho y nunca hacia realmente muchas cosas, no pertenecía a ningún club que no fuera el de amantes de libros (donde solo dormia) ni practica ningún deporte o actividad. Chris pensó que nunca había visto a Brandom enojarse o poner una expresión que fuera mas allá de su cara de póker permanente. En aquel momento, Chris vio algo extraño, cuando Brandom iba hacia ellos, Albert choco por accidente y golpeo el hombro de Brandom y en vez de gritarle o darle un golpe, simplemente se quedo mirándolo durante unos segundo y siguió su camino, Brandom ni siquiera había reaccionado, Chris pensó que eso no era normal. Brandom llego junto a ellos y miro a Chris.
—Hola... —dijo Brandom
—Tan amigable como siempre —Chris fue y le dio un abrazo, sabia que Brandom no era muy expresivo, pero eso no le importaba nada.
—Cambiaste un poco... —dijo Brandom
—Y tu si que no has cambiado nada —dijo Chris divertido.
Después de eso el Director llego y les regaño porque aun no estaban en el Gimnasio y Tom se llevo una regañada extra por seguir trayendo el carro destrozado a la escuela. Ya dentro del Gimnasio estaban todos los estudiantes sentados en las gradas, Chris y los demás estaban sentados juntos. Pasaron varios minutos cuando el director y el padre de Brandom entraron al Gimnasio y se pusieron en todo el centro.
—Ok, eso no es bueno —dijo Chris.
—Mmmm, ¿No lo sabes? —pregunto Brandom que miro a los demás que al parecer no tenían tampoco idea—. Mmm, encontraron esta mañana el cuerpo muerto de Connor, el chico de la orquesta que apestaba tocando el violín, al parecer lo asesinaron el viernes y su cadaver llevaba todo el fin de semana en la escuela... —Tanto la calma con la que lo dijo como la noticia dejaron atónito a Chris y los demás, que quedaron con la boca abierta y Zena incluso se puso un poco pálida... Brandom no parecía preocuparle mucho.
—Queridos estudiantes, tengo la triste noticia de anunciar... —Entonces Chris dejo de escuchar, no era necesario, ya sabia la noticia....