Capítulo 15

3499 Palabras
10 Años Después Esa mañana fue como cualquier otra, me levanté para cumplir mis obligaciones como líder de la seca. La verdad que la secta Shan había crecido y evolucionado mucho, la gente ya nos volvía a tener aprecio y podíamos convivir con gran parte de las sectas. Era evidente que había sido para mejor y yo no podía estar más feliz por todo lo que había logrado, estos quince años de crecimiento han sido maravillosos, en todos los aspectos. Respecto a Asle es lo mismo, el ha crecido muy bien y ahora es un chico de quince años con mucho talento y devoción por quien es. El sabe que no es mi hijo biológico, pero también sabe que no puede saber de sus padres, le conté que ellos habían cometido pecados imperdonable y que se había decido que solo se le perdonaría la vida al hijo, si no sabía quienes eran sus padres. Pero el nunca les hecho en falta y tampoco deseaba saber quienes eran, soy su madre desde que vino al mundo y no necesita ninguna otra. Respecto a Fresh, las cosas no han tenido ninguna ida ni venida respecto a nosotros, ya tuve la oportunidad de verlo bastante en estos años, aunque eso siempre pasa en las reuniones. Además tengo que tener contacto con el, porque el es quien esta cuidando de Siu que es hermana de mi hijo Asle. Ellos dos tienen buena relación y se ven muy seguido, Asle sabe que son hermanos y no hay problema con ello, ya que Siu es una hija bastarda y no conoce a su padre, además es lo suficientemente adulta como para saber que puede y no puede decirle a su hermano. Casi siempre hacemos turnos para ocuparnos de los niños, algunas veces viene Siu y se queda varios días en la secta pasando tiempo con Asle y otras veces es Asle quien va a la secta Wei. Porque aclarando eso, la secta demonio se volvió a llamar secta Wei como antes y eso es muy lindo ya que significa que la gente de la demonio han regresado. Me encamine a la sala del trono donde pude ver que Asle llegaba con su hermana, ambos se quedarían aquí durante varios días y eso me alegraba bastante, realmente amaba pasar tiempo con mi sobrina. El corazón duele pero al mismo tiempo se regenera, es un momento que cambia la vida de todos de una forma que nadie puede remediar y aunque me siento algo triste y deprimida, también se que debo ser fuerte por el bien de todos. En el pasado mi alma se quebró tanto que solo Asle pudo mantenerme con vida, cuidar de el, criarlo, amarlo y sentirme útil para alguien, eso fue lo que mantuvo viva y con ganas de luchar. Si no fuera por el estaría muerta, ya me habría matado hace mucho tiempo, solo lo necesitaba a el y creía que solo teniendo a mi hijo sería feliz, pero nunca fui feliz y pensando que las cosas podían mejorar pero al final es todo totalmente igual. No había nada que pudiera necesitar en la vida, no había nada más que pudiera hacer y aunque las cosas se comenzaran a enfriar, sentía que las cosas no irían a más, realmente lo sabía. Asle fue uno de los mejores regalos que pude tener en la vida y sin el no podría ser feliz, es mi hijo, es mi mundo y es mi todo. Pero en este momento me sentía tan feliz de poder pasar un minuto con alguien que había alimentado mi corazón, hace quince años mi vida era una mierda y hoy tengo la posibilidad de poder arreglar las cosas, pero no es el momento, mi secta me necesita y debo ocupar todo mi tiempo en ella y eso es todo lo que podía decir por el momento. —Tia Ran —Dijo de repente la voz de Siu. —¿Qué ocurre pequeña? —Le pregunté sonriendo, pero ella no parecía aflojar en su fuerte mirada. —Mamá, esto es serio —Soltó de repente Asle posicionándose al costado de su hermana. —¿Qué ocurrió que están tan estresados? —Pregunté exasperada y ambos empezaron a hablar a los gritos y al mismo tiempo— De a uno por favor —Solté de repente haciéndolos callar. —Te explico tía; mi hermano y yo estábamos cazando un rato cuando de repente vimos una bestia horrible, tenía muchos tentáculos y se veía demasiado extraña y luego nos dimos cuenta de que había más de una, no nos asustados, solo creíamos que debíamos avisarte —Explicó Ran con mucha calma y tranquilidad. —Entiendo, lo mejor es que ambos se vayan a la secta Wei y yo me ocupare de enviar discípulos a investigar el bosque —Les dije y ambos asintieron de inmediato. —Cuídate mamá —Dijo Asle mientras me abrazaba, me sentía mas en calma ahora que enviaría a mi hijo a otro lugar. La verdad no se hasta que punto esto podría ser peligroso. Ambos se fueron al poco tiempo y yo me quedé sola, di la orden a los discípulos para se preparasen y pudiéramos partir. Aunque le dije a mi hijo que enviaría gente, en realidad pensaba ir yo con ellos pero no quería que el se preocupara, hay que ser cuidadosa en ese aspecto. Yo también me prepare y me cambie el atuendo, si bien puedo pelear con lo que sea, me siento más cómoda usando cinturones, atan mi cintura y limitan el crecimiento de mi vestido, es más sencillo. Nos encaminamos a la montaña esperando ver que era lo que pasaba y la entrada ya de por si se veía peligrosa, la verdad es que me sentía más tranquila por la compañía. Ingresamos con mucho cuidado y caminamos por lo que sería el bosque, se veía bastante embrujado, me sentí nerviosa porque nunca había entrado a este bosque y la verdad es que tampoco tenía la intención de hacerlo, pero digamos que muchos miembros de la secta Shan entraron en el fácilmente. —Líder de la secta —Escuché que me llamaba uno y me acerqué a el— Hay algo muy extraño aquí en el suelo —Dijo el con algo de nerviosismo. Al observar el suelo pude ver un montón de liquido, era un extraño liquido y espeso de color azul, no se parecía en nada a lo que había visto antes y eso si que me dio escalofríos. Decidí seguir ese rastro y los discípulos me seguían de atrás. Cuando llegué pude ver que no había nada, ninguna bestia, eso me dejó demasiado extrañada. ¿Dónde estaban las bestias de las que hablaban Asle y Siu? Nos fuimos de ahí resignados y no me sentía tranquila, sabía que lo que ellos decían era cierto porque el liquido azul me dejaba en claro que algo había acá y no podía dejar de pensar que después de quince años las cosas se complicarían. Intente convencerme de que podríamos arreglarlo, no quería tener que pedirle ayuda a la secta Wei, la verdad es que hemos estado bien sin acudir a ellos y realmente no deseo hacerlo. Pasaron varios días en los que pensamos que todo estaba bien, pero las cosas se complicaron cuando la secta Lan fue atacada por unas bestias y cubierto de un liquido azul viscoso, refugiamos a los miembros en nuestra secta y le dimos mucho para que pudieran estar lo más cómodos posibles. Sabía que era momento de hacer lo que no quería hacer, era momento de ir directamente a pedirle ayuda a Fresh y debía hacerlo con calma, demostrarle que ya lo tenía completamente superado. Sabía que tenía que emprender el viaje aunque me sentía totalmente nerviosa, pero intente mantenerme lo mejor posible. Viaje con tranquilidad montada en mi espada y aunque fue un viaje lento, de todas formas logré llegar al lugar que quería y aunque me tomó bastante tiempo decidirme a cruzar la puerta de entrada, de todas formas lo tenia que hacer, solo necesitaba un tiempo para poder tomar el coraje suficiente para hacerlo. —¿Vas a entrar? —Preguntó de repente mi querida amiga. —Loti —Dije yo acercándome a abrazarla. Ella pasa el tiempo donde tiene ganas de estar, algunas veces está en la secta conmigo y otras pasa tiempo con Fresh, es evidente que ella es muy interesante y divertida al mismo tiempo. Ya me sentía mejor e intente entrar con mucho cuidado seguida por Loti, ella se reía de mi pero la verdad es que yo me sentía totalmente fuera de lugar. De todas maneras tenía algo de ganas de regresar a la secta, me gustaba pensar que en cierta forma había hecho algo bueno después de todo. —Señorita Ran —Dijo uno de los discípulos que cuidaban la puerta, recibió de repente un codazo de su otro compañero. —Líder de la secta Shan —Dijo el chico del codazo haciendo una reverencia. —Hola chicos, estoy muy feliz de verlos —Murmuré yo y ellos me sonrieron. Continué mi camino con bastantes nervios y me di cuenta de que varios discípulos de la secta Shan me estaban siguiendo, me voltee sonriendo y ellos pusieron una mirada demasiado nerviosa, parecían arrepentidos y yo tenía muchas ganas de molestarlos un poco, realmente entendía que se preocuparan por mi, pero esto ya era excesivo. —Chicos —Dije poniéndome seria de repente y ellos bajaron la cabeza. —Lo sentimos líder de la secta, pero queríamos asegurarnos de que estuviera protegida. Sabemos que es talentosa y todo, pero realmente estábamos preocupados y decidimos venir —Explicó uno el tercer discípulo y yo me sentí más tranquila. —Esta bien, entremos —Dije sin más y ellos me siguieron al interior de la casa de líder con mucho cuidado. El lugar seguía siendo tan hermoso como la primera vez que vine, me sentía en el lugar correcto y las cosas eran más sencillas. Realmente anhelaba poder estar más tiempo acá y a medida que veía todo lo que estaba a mi alrededor un montón de recuerdos venían a mi mente, solo quería retroceder el tiempo y que las cosas fueran diferentes, realmente quería convertirme en su esposa en aquel momento, pero hoy no lo deseo, lo recuerdo con nostalgia pero no siento deseo de casarme con el. Mi corazón se achica de una forma espantosa cada vez que pienso en el, pero inevitablemente así era la realidad. —Líder de la secta Shan —Dijo de repente la voz que tan bien conocía. —Líder de la secta Wei —Lo imité reverenciándolo, me sentía bastante extraña al verlo. Lo veía seguido pero no interactuaba con el. —¿Qué la trae por aquí? —Preguntó con mucho cuidado, su rostro seguía totalmente serio y me preocupaba que su carácter se hubiera endurecido más que cuando lo conocí. —La secta Lan fue atacada y un liquido viscoso azul quedó esparcido por todo el lugar. Necesito el apoyo de la secta Wei, ya sabemos que los atacantes son unas bestias gigantes con tentáculos —Contesté tranquilamente y el asintió sin más. —Los chicos me contaron algo cuando regresaron, pero no creí que era algo importante hasta ahora —Comentó de repente y se dio vuelta para entrar. —No se que hacer, en quince años no hemos tenido ningún problema y de repente aparecen bestias mutantes que nadie conoce —Dije suspirando, enserio me sentía tan cansada— Mi mente estalla, estoy agotada mentalmente —Solté en voz baja, esperaba que no me escuchara pero lo hizo. —No te preocupes, las sectas estamos para apoyarnos y puedes contar con todo nuestro apoyo para resolverlo —Murmuró mientras me daba una mirada más calida, eso era bueno porque no me sentía lo suficientemente en calma. —Líder de la secta —Escuché la voz de mi discípulo marcando presencia y lo observé con cuidado. —¿Qué ocurre? —Pregunté algo nerviosa, su mirada apagada me hacía sentir que las cosas estaban mal. —Las bestias están atacando la secta —Soltó este de repente y yo no pude contenerme. Dejé todo lo que tenía y me eche a correr fuera de la secta Wei siendo seguida por mis discípulos y Fresh que venia algo apagado. Salimos todos de ahí y rápidamente comenzamos el viaje rumbo a nuestra secta de regreso, pude ver que incluso la secta Wei nos estaba acompañando. Tenía miedo, sabía que no llegaríamos a tiempo y eso me ponía nerviosa, ¿Cuántas vidas se perderían? ¿Cuánto miembros de la secta morirían? Cuando llegamos pudimos ver muchos de nuestros miembros de la secta en el suelo heridos, habían varios chicos parados formando un fuerte escudo y de esa forma mantenían a las bestias dentro de la secta. Corrí hasta los que estaban heridos en el suelo y ellos se intentaron levantar apoyándose en mi, ellos intentaban decirme algo, pero yo estaba tan dolida que mis ojos se cristalizaron. —¿Están bien chicos? —Pregunté incapaz de hablar. —Estamos bien, pero muchos murieron —Contestó intranquilo y yo asentí. —¿Cuántos? —Fue lo único que mi voz me permitió preguntar. —El noventa porciento —Contestó otro que tenía el cuerpo herido y apenas podía moverse. —Tranquilos, los protegeré —Murmuré mientras intentaba contener mi dolor. —Lleven a los sobrevivientes a la secta —Escuché que ordenaba Fresh y me sentí más tranquila. Los miembros de la secta Wei cargaron a los sobrevivientes de mi secta y se los llevaron para protegerlo, el escudo permaneció ahí para no dejar escapar a las bestias, se veían de lejos y eran bastante asombrosas. Lo más impresionante de todo era que los discípulos fallecidos se encontraban colgados horizontalmente con los brazos, la cabeza y las piernas hacía el suelo con el pecho hacía arriba como una especie de curva, aunque eso no era todo. Los mismos cuerpos tenían los tentáculos de las bestias clavados en diversas partes del cuerpo y eso me hacía pensar que había cosas que se nos estaba escapando. Regresamos a la secta Wei y otra vez tuve la oportunidad de estar en la hermosa habitación que la demonio había preparado para mi y mientras observaba cada detalle de la misma, tuve la oportunidad de recordarla y de llorar su muerte como nunca lo había hecho, verla morir fue uno de los peores momentos de mi vida y realmente no me sentía capaz de volver a verla a los ojos después de todo lo que había pasado. —¿Por qué demonios nos abandonaste? —Pregunté mirando al cielo con mucha ira, me sentía totalmente fuera de mi misma. —Ran —Escuché la voz de cierta persona fuera de mi puerta. —Adelante —Dije mientras me secaba las lágrimas mientras el entraba. —¿La extrañas? —Preguntó de repente y yo asentí con la cabeza. —Estoy segura de que ella sabría que hacer —Murmuré mientras las lágrimas seguían bajando por mis mejillas— Cada vez que pienso en ella me siento como si quisiera morir y si no fuera por Asle no se si hubiera podido vivir tanto tiempo —Terminó de decir y el pareció entenderlo. —¿Por qué terminaste conmigo ese día? —Preguntó de repente y mi mente casi explota. —¿Enserio me estás haciendo esa pregunta? —Pregunté yo también, pero me sentía totalmente indignada. —Solo quiero que podamos ser un buen equipo, necesitamos aclarar nuestros temas si queremos cuidar adecuadamente de nuestras personas —Contestó el y me pareció que tenía sentido, no podía seguir con esto. —Terminé contigo por varios motivos, pero uno de ellos fue que dejaste morir a la demonio —Le expliqué, esa era la verdad, no podía estar con el cuando no nos dejo salvarla. —Fue su decisión —Espetó el con molestia. —Había muerto su esposo, ella no estaba mentalmente preparada para decidir si quería vivir o no —Dije con algo de tristeza, el me sonrió suavemente. —No es cierto, conozco a mi hermana y se que aunque pasaran cientos de días, ella seguiría queriendo morir e irse con el —Comenzó a decir tranquilo— Si hubieras estado en su lugar habrías hecho lo mismo y lo sabes, no puedo creer que hayas terminado conmigo por eso —Dijo totalmente indignado y por un momento me sentí totalmente estúpida. —Han pasado quince años, la vida no es la misma y ahora somos diferentes, cambiamos y no hay nada que decir —Murmuré tranquilamente y el negó con la cabeza. —No es cierto que cambiamos, te veo y sigo viendo la misma maravillosa chica que conocí hace quince años y se que tu también lo ves en mi —Soltó el sin más y yo me negué a aceptarlo. —Siempre serás maravilloso ante mis ojos pero no hay nada que pueda hacer, toda la secta Shan fue destruida y solo estamos nosotros, no tengo tiempo para pensar si hice bien o mal en cortar contigo, solo quiero… Me vi interrumpida por sus labios impactando los míos, intente separarme de el pero me sujeto por los brazos y no me soltó. Mi cuerpo reaccionaba de una forma muy extraña cuando el estaba cerca de mi y era imposible creer que después de tanto tiempo, aún podía sentir esa hermosa emoción. El tiempo había pasado pero es cierto eso de que el corazón no envejece, porque realmente no lo hace, sin importar cuanto tiempo pasara mi alma seguía perteneciéndole y más allá de todo eso no cambiaría. Cada vez que sus labios impactaban contra los míos eran como si mi alma poco a poco comenzará a latir, mi cuerpo se comportaba de una forma extraña a su lado y las cosas empeoraban con el tiempo, sabía que lo harían, pero de todas maneras me negué a continuar pensando en ello. Nuestros labios danzaban con una emoción diferente a lo que estaba acostumbrada, hacía tanto tiempo que mi corazón no latía desbocado que necesitaba algo de aire y decidí empujarlo suavemente. —Esto no esta bien —Dije pausadamente sin poder contenerme. —Ran —Murmuró el entre suspiros. —Te ame, no tienes idea de cuanto lo hice y te extrañé con una fuerza que no tienes una idea, pero últimamente me siento incapaz de sentir y no hay nada que pueda arreglar esto —Dije lo último tocándome el corazón— Estoy muerta Fresh, estoy muerta en vida y no hay nada que puedas hacer para arreglarlo —Solté sin mas metiéndome en la cama, quería refugiarme en la oscuridad y que nada me ayudara, solo quería morir. Me quedé llorando sin poder más bajo las sabanas y de repente sentí los brazos de alguien, eran sus brazos, pero esta vez no se sentía presionada. Me alegraba que no me estuviera presionando y que solo quisiera ayudarme, lo amaba y no había nada que pudiera hacer para cambiarlo, pero al menos que no venciéramos a esas criaturas y todo estuviera bien, no habría nada que pudiéramos hacer juntos. —Fresh —Murmuré de repente con tristeza. —No quiero presionarte, solo quiero que sepas que pase lo que pase estoy a tu lado y realmente quiero estar aquí —Susurró el muy bajo, su voz me hacía sentir tan en paz. —Gracias por no presionarme —Le contesté y lo escuché reír. Luego de eso las cosas fueron para mejor y mi corazón ya no estaba tan afectado, dormimos abrazados toda la noche como solíamos hacer hace quince años. El era más valiente y el más dulce de los hombres que había conocido y en el pasado mi alma no fue capaz de perdonarle por todo lo que había pasado y algo me decía que no podíamos estar juntos, tenía miedo de que nuestro amor no estuviera destinado como fue el caso de la demonio y mi querido hermano menor. No estaba de ánimo suficiente como para tomar esa decisión y realmente no sabía si estaba lista para todo esto, en el fondo sentía que la vida no había sido creada para mi y he perdido tantas personas importantes a lo largo de mi vida, no se si tenga el suficiente valor para soportar otra perdida. Perder gente querida es aprender a aceptar que al final muchos nos abandonaran y se irán como el viento de nuestras vidas. De está forma acabamos desarrollando algunos métodos de arreglo y disolución en otros momentos, la verdad es que es algo bastante difícil de definir y ciertamente no es sencillo mantener pero con esfuerzo y amor todo se logra. La mentalidad del ser humano puede ser cruda en muchas ocasiones y al final causa desinformación en muchos casos bastantes evidentes para nuestros ojos, solo hay que saber verlos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR