Capítulo 7

3280 Palabras
Comencé mi dura limpieza mientras la demonio y los demás se preparaban para comer, limpiar toda la casa del líder no fue sencillo, pero siempre me gusto limpiar por lo que no fue un gran reto. Recuerdo cuando estaba en mi secta solía divertirme mucho ayudando a las sirvientas con la limpieza, me hacía sentir tan completa y tan útil. Nunca imagine que esos inocentes trabajos que hacía por diversión me terminarían sirviendo de algo. La verdad a esta altura no entiendo porque la demonio se lleva tan bien con ese Fresh, es todo lo contrario a la demonio, es un ser frío y muy malvado. Pero también es amable y cálido, porque a pesar de todo si me sentí a gusto con el. Me cargó cuando estaba herida, cuido mi pierna y aunque se agotó de tanto cargarme, aún así lo hizo y no se quejó, hasta contesto mis preguntas, es bastante amable aunque tiene una fuerte carcasa que sella su alma. No se que le habrá pasado, no se que le habrán hecho, no se si su carácter sea en parte culpa de lo que mi secta les hizo, pero sea lo que sea voy a ayudarlo. De alguna manera destruiré esa carcasa y haré que me habrá su corazón, ese es mi mayor deseo ahora. Aparte de aprender artes marciales para vengar a mi familia, pero también quiero saber más de lo que el esconde en su corazón, tiene que haber más, estoy segura. Terminé de limpiar y me fui a sentar junto a la demonio, la comida se veía espectacular y yo solo quería comerla toda sin importar que pasara. Había tanta comida que me la estampe con emoción, varias miradas curiosas se pusieron sobre mi pero me dio igual. Quería comer algo delicioso, no como la comida que compró el señor amargado y que no era nada deliciosa, al menos no comparado con esos increíbles manjares. —Está comida es deliciosa —Dije con mucha felicidad mientras seguía comiendo ese banquetazo. —No creí que te gustaría, no es la comida fina de tu asquerosa secta —Refutó con molestia Fresh, es evidente que este chico me odia y solo quiere hacer mi vida miserable sin importar que. —No me gusta la comida de la secta Shan, es demasiado cruda y en poca cantidad —Contesté yo, pero obviamente no iba a quedarme con algo así de básico— Tu probablemente serías feliz con esa comida, la falta de alimentación te debió volver así de amargado —Contraataqué con emoción y la señora demonio escupió la comida de la risa, aunque no fue la única. Más de uno se atolondró de la risa. —Ese fue bueno mocosa —Dijo la demonio elevando su mano y yo le choqué los cinco con entusiasmo, toma esa señor amargado. —Señora —Dijo una voz desde la puerta, me volteé y vi a un joven que observaba a la señora demonio. —¿Qué pasa? —Preguntó molesta la demonio y el joven se achico un poco en su lugar. —Hay una chico en la puerta, dice ser un m*****o de la secta destruida hace cinco años —Contestó el joven y la señora demonio se levanto de inmediato sin poder lo creer. —Hazlo pasar —Pidió ella y el discípulo asintió yéndose y dejándonos solos. La señora demonio se dirigió a su trono y todos los discípulos se formaron alrededor de ella, yo me puse junto a Fresh que se encontraba al lado de la demonio. Por algún extraño motivo me sentía más segura cuando estaba con el, me daba mucha seguridad y por eso me quede a su lado, no fue porque soy la discípula principal y me corresponde estar ahí sino que me siento más segura. —¿Quien es usted? —Preguntó la demonio y un joven lo empujo y lo tiró al suelo de rodillas. —Arrodíllese ante la Emperatriz demonio y diga quien es —Espetó molesto el discípulo. —Soy Zeru, sexto discípulo de la secta su excelencia —Dijo bajo y con timidez, me costó bastante tiempo darme cuenta de donde conocía a ese chico, hasta que de repente todo hizo clic en mi mente. Lo recordé, el es uno de los discípulos más jóvenes de mi tío, recuerdo que es un año más chico que yo y cuando se desato todo el era solo un niño, tiene sentido que la demonio no lo conozca ni sepa que es de la secta Shan, después de todo el no formó parte de los que extinguieron la secta Wei, era solo un niño después de todo, tenía catorce años. —¿Su excelencia? —Preguntó la demonio con algo de gracia, no fue la única, muchos parecían querer burlarse de el— Chico interesante —Murmuró viéndolo de arriba abajo. —¿Qué edad tienes zaparrastroso? Pareces un pendejo —Espetó con molestia Fresh, cosa que causo gracia a la demonio y para que mentir, a mi también. —Tengo la misma edad que usted señor —Murmuró el y esté asintió molesto, muy molesto a decir verdad. No es cierto lo que dice, Fresh es mayor que yo porque debe tener la edad de la demonio y el es más chico que yo, claramente no tienen la misma edad. —No te enojes con Fresh; mi mano derecha, siempre es muy desconfiado con todos —Dijo tranquilamente mi maestra. —Lo entiendo su exce... —Mi señora, solo dile mi señora niño irritante —Espetó el señor amargado interrumpiendo todavía mas molesto que antes— Odio los pendejos —Susurró sin mas antes de pararse más cerca que la demonio, no me gusta que esté tan cerca de mi maestra, después de todo el la pasará su amargura. —Lleven al joven Zeru; a la celda cuatro —Ordenó ella y los discípulos se encaminaron obedientemente. Miré como se lo llevaban y sabía que tenía que hacer algo para ayudar, el no es una mala persona por el contrario, Zeru es el chico más dulce y amable que conozco. Me sentía mejor cuando pensaba en cosas de mi pasado, el era más joven que yo y recuerdo que lo tenía como mi hermanito menor, nunca voy a olvidar lo mucho que convivíamos juntos. —Fresh, confirma la historia del niño —Espetó la demonio mirando al señor amargado. —Si mi señora —Dijo sin mas y se fue rápidamente. Lo v irse y de inmediato lo seguí pero me costaba llamar su atención, se movía muy rápido y no era para nada sigiloso, eso era malo cuando quería alcanzarlo y decirle lo que sabía. Quería que viera que yo era de confianza, además de esa forma podré lograr que no sean tan malos con el, es un buen chico y lo defenderé sin importar que, no voy a dejar que lo lastimen. Después de gritar su nombre varias veces, el se volteó y me enfrentó con la mirada. —¿Qué quieres niña? —Preguntó molesto, realmente le gusta molestarse por todo a este hombre. —Conozco a ese chico —Contesté sin más y eso llamó su atención rápidamente. —¿Lo conoces? —Preguntó el confundido, su voz se estaba volviendo más amable. —El es Shan Zeru, uno de los discípulos más jóvenes de la secta y mi hermano menor, cuide de el hasta que me recluí —Le expliqué y el pareció meditarlo unos minutos. —¿Por qué crees que esté acá? —Su pregunta llamó mi atención, la razón era obvia, actúa como si no supiera de que es capaz Deshi. —El líder debió enviarlo como infiltrado —Musité lentamente pensando claramente las cosas. —Hay que matarlo —Soltó el y yo lo observé de inmediato. —Claro que no, ellos lo infiltraron para saber cosas secretas de la secta y porque mejor no usarlo para enviar información falsa que ayude a distraerlos del verdadero plan —Mis palabras lo dejaron en shock, creó que por un momento dudo de mi pero ya sabía que no era tan tonta como creía. —Eso es brillante, demasiado brillante como para salir de la boca de una tonta con torpes artes marciales —Fue lo único que dijo y yo no supe como tomarme eso. —¿Eso fue un cumplido? Porque sonó como un insulto —Pregunté confundida y el de repente se rió. Eso me llamó mucho la atención, era la primera vez que lo veía reír sin su típica risa sarcástica. —Fue un poco de ambos —Terminó de decir para luego irse y dejarme sola, no sabía que hacer ahora, estaba abandonada en medio de una secta que no conocía. Al rato uno de los discípulos me guió a mi habitación donde me quedé encerrada hasta que se hizo la noche, luego me escape y me infiltre en el calabozo para ver a Zeru. Este estaba atado en el suelo con el rostro entre las piernas y una mirada totalmente perdida. No sabía que decirle o como empezar a expresar mi descontento, pero tenía preguntas y esperaba que el pudiera resolverlas. —Zeru —Murmuré y el sacó su cabeza de las piernas para observarme. —¿Hermana mayor? —Preguntó confundido. —Hola hermanito, es bueno verte después de tanto tiempo —Le dije alegremente y el me sonrió. —Aún recuerdo cuando me tiraste del árbol a los ocho años y le dijiste a tu padre que me había caído —Dijo de repente y yo me reí en voz baja. —Sigo sin entender porque no le dijiste a papá que fue mi culpa —Argumente yo y el solo se achico de hombros. —La verdad es que te tenía miedo, siempre fuiste muy malvada y peleona, la verdad no me convenía ser tu enemigo —Explico el y yo por fin entendí algo que no me dejaba dormir. —¿Qué es lo que planean? —Pregunté de golpe y el pareció ponerse serio. —No hay mucho que pueda decir, pero el líder está dispuesto a hacer cualquier cosa para matar a la Emperatriz demonio, cualquier cosa —Sus palabras sonaban frías, como si nada pudiera calentarlas y eso me hacía preguntarme hasta que punto las cosas iban por la dirección correcta. —Tengo miedo Zeru, enserio lo tengo —Fue lo único que pude decir, el me dio una sonrisa dulce que me llenó de melancolía, por un momento pensé en Arni. —No tienes que tener miedo, yo estoy para protegerte. ¿Recuerdas que cuando éramos niños te dije que al crecer yo iba a protegerte toda la vida? No planeó retirar mi palabra —Sus palabras sonaban muy dulces y me hacían recordar la época en la que fuimos hermanos inseparables. —Gracias, pero mientras estemos acá es mejor fingir que no nos conocemos, no quiero que nadie sepa de nuestra conexión, estoy intentando ganarme la confianza de todos —Le expliqué y el pareció entenderlo, el siempre me entendía. —¿Por qué estás acá? —Preguntó bastante confundido y yo miré a ambos lados antes de contestar. —Estoy acá por venganza, quiero matar a quien asesinó a mi padre —Confesé mirándolo a los ojos, el de repente me lanzó una mirada culpable y escondió la cara. —¿Qué sabes? —Pregunté molesta ya con la intención de ahorcarlo. —Yo se como fue que tu padre terminó muerto, conozco todo lo que pasó de principio a fin —Soltó de repente dejándome extremadamente confundida y con miedo. —¿Qué sabes? Habla Zeru, tienes que decirme todo lo que sabes, es muy importante para mi —Le pedí mientras las lágrimas bajaban incesantes por mi rostro, necesitaba respuestas y ahora resulta que Zeru las conoce. —Tu padre mi pidió que lo acompañara en su viaje y lo hicimos juntos, fuimos y regresamos, pero mientras volvíamos fuimos atacados por unos hombres vestidos de n***o y de golpe todo se había oscurecido, al despertarme estaba atado de pies y manos junto a tu padre colgado a varios metros del suelo, estaba aterrado —Comenzó a explicar, tenía sentido si solo tenia trece años, era muy pequeño— Nos tuvieron ahí encerrados durante meses, ellos nos torturaban sin importar que, en especial a tu padre, el se dejaba lastimar para protegerme —Se le cortó la voz y guardo silencio por unos minutos. —¿Qué pasó luego? —Pregunté secándome las lágrimas. —Así continuó por varios meses hasta que finalmente lo asesinaron y lo lanzaron al rió, a mi me tuvieron recluido más tiempo diciendo que me asesinarían también, logré escapar y me refugié en la secta Shan. Nunca dije nada porque tenía miedo, prometí llevarme ese secreto a la tumba porque soy cobarde, pero al verte aquí y saber todo esto, algo me dice que tengo que contarte cada cosa que se —Siguió diciendo mientras las lágrimas mojaban sus mejillas pálidas. —¿Ellos lastimaron a mi papá? —Pregunté angustiada, ya sabía la respuesta pero quería preguntar. —Si, era el antiguo líder, el actual y ese muchacho; Arni —Las palabras de Zeru me dejaron en shock, ¿Arni estuvo involucrado en la muerte de papá? No lo podía creer, el era la persona en quien más confiaba. —Descansa por favor, necesito un tiempo a solas para asimilar todo esto y no creó que pueda si me quedó acá —Le dije y el lo entendió. Me levanté y abandoné el calabozo mientras caminaba por Los jardines de la secta demonio, no paraba de llorar, sollozar y preguntarme; ¿Por qué la verdad es tan dolorosa? Me estaba faltando el aire, ya no podía respirar y mi pecho se comprimía, era tanto lo que le apretaba que no sentía mi sangre bombear, podía jurar que este se pararía en cualquier milisegundo. —¿Ran? —Escuché que alguien preguntaba, de inmediato me desvanecí pero unos brazos me sostuvieron. —Hija, tienes que recordar que el mundo es demasiado pequeño y muchas veces no hay forma de modificarlo —Decía papá y yo no sabía como responder a esas palabras. —El mundo es un lienzo en blanco, lo pintaré acorde a la realidad que enfrente padre —Mis palabras se acoplaron perfectamente a las de mi padre, éramos almas gemelas, nunca me cansare de decirlo. Abrí los ojos y me encontraba con la señora demonio y el señor amargado, los dos me veían bastante confundidos y yo sentí mis mejillas mojadas, me limpié rápidamente y me senté en la cama, el cansancio se apodero de mi pero intente hacer de cuenta que no pasaba nada, la verdad es que estaba muy dolida y no sabía como enfrentaría la verdad. —¿Qué te ocurrió Ran? Fresh te encontró en el suelo y te trajo de inmediato, llevas dormida una semana —Dijo la señora demonio, se veía bastante preocupada. —Fui a ver al discípulo de la secta Shan en el calabozo, solía ser mi hermano pequeño y el me contó como fue que murió mi papá, el lo presencio porque viajo con el —Le contesté y ella me dio un abrazo. —Mi prometido fue parte del asesinato de mi padre, además del líder de la secta y mi tío. Me siento tan traicionada, todas las personas en las que confiábamos ciegamente conspiraron en nuestra contra. Si hubiera sabido que las cosas eran así no me habría recluido y habría peleado por el liderazgo de la secta —Espeté llena de ira y ahí recordé la situación— Lo siento, lo que les pasó fue mi culpa —Dije sin más dándoles una reverencia sentada en la cama. —¿Qué estas diciendo Ran? —Preguntó la demonio riendo. —Mi padre nunca estuvo de acuerdo con aniquilar la secta Wei y por eso lo asesinaron, yo no lo sabía y decidí darle el liderazgo de la secta a mi tío. Lo que les pasó fue mi culpa, si yo me hubiera convertido en la líder, nada de lo que pasó habría pasado —Contesté a su pregunta, yo en ese momento no era conciente de que en realidad hice lo mejor que pude. —No es verdad, si te hubieras convertido en la líder ellos te habrían asesinado como a tu padre, no fue para nada tu culpa —Las palabras de la demonio me hacían sentir un poco mejor pero eso no cambiaba nada. —¿Dónde estoy? —Pregunté al no reconocer la habitación. —Es la habitación de Fresh, espero no te importe —Soltó ella con tranquilidad y yo negué con la cabeza. Ella se retiró dejándonos solos, el me observó durante unos minutos, era evidente que tenía preguntas pero era demasiado orgulloso como para hacerlas en voz alta. Pero yo estaba bien, estaba tranquila y no me preocupaba en absoluto, el se metió en la cama junto a mi ignorándome por completo, me dio la espalda y se durmió en cuestión de segundos. Yo me quedé ahí muy confundida porque no estaba acostumbrada a dormir sola con un hombre. Para nada eso estaba dentro de lo que me habían enseñado y me daba miedo que mi padre podría estar decepcionado de mi al verme, no estaba tranquila compartiendo la cama con el, por eso decidí levantarme e irme a mi habitación y ahí más calmada me dormí tranquila. Yo estaba comprometida y era soltera, aunque me hubiera enterado que mi prometido es una mala persona, eso no cambia nada. Tengo que anular este matrimonio de una forma más física. Pero algo es evidente, no puedo andar durmiendo con hombres porque si sin importar quienes sean. Tengo que mantener mi reputación la cual es muy importante, yo diría que extremadamente importante y sin importar que pasé no la puedo perder. Al final me convertiré en la líder de mi secta y el honor es lo más valioso que un líder puede tener. Aparte de su reputación claro, eso es algo que evidentemente no me puede faltar y no pienso decepcionar a mis padres sin importar lo que pase. Tenía mucho que aprender si quería convertirme en una digna líder de la secta, pero sabía que lo que me pasaba a mi sobrepasaba los limites de lo correcto y lo incorrecto, la realidad es que tenía demasiadas cosas de las cuales sentirme avergonzada, pero aparte de eso no tenía más nada que mencionar, solo el hecho de que mañana comenzaría mi entrenamiento y sin importar que, daría lo mejor de mi misma para acabar con todos los que asesinaron a mi padre. Nadie se me iba a escapar, no olvidaría un solo nombre, un solo rostro, cada uno de ellos quedarían en mi mente hasta el día en que se hallasen muertos y refundidos en los peores infiernos de la tierra. No estaba segura de cuanto tiempo tomaría está venganza, pero si sabía que en mi recuerdo lo vería y finalmente algún día todo terminaría. Era algo que dominaba bastante mi mente cada día que pasaba, pero realmente no me sentía totalmente capaz de poder manejarlo, sabía que más allá de todo era el único recuerdo que podría tener en mi mente. ¿Era buena en algo? ¿Eso a quien le importaba? Y si podía lograrlo no era mucho más, sabía que no me tenían miedo porque subestimaban mucho mi persona, pero no dejaría que volvieran a subestimarme en la vida. Soy mas de lo que ellos quieren demostrar.
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