La ropa que usaría para la boda de la señora demonio ya está lista para ser colocada y yo estaba ansiosa porque llegara mi prometido hermoso, por eso proseguí a arreglarme para la boda mientras llegaba. El vestido era hermoso, rosa con florecitas, la última vez que use este color tenía quince años y fue un momento único para mi y el final de mi vida. Me comencé a arreglar el cabello de una forma tenue, delicada y estilo Princesa, usando accesorios dignos y acordes, estaba bastante contenta mientras me aplicaba el dulce maquillaje en mi suave rostro, se sentía como si fuera una bola de algodón colorida y llena de esponjosidad. —Te ves bellísima —Dijo de repente la voz de mi prometido desde la puerta, le sonreí dulcemente. —Gracias amor —Le agradecí poniéndolo un poco nervioso, por algú

