Los día pasaron de forma bastante simple y yo quise ir a hablar un poco con la señora demonio, estaba contenta de que las cosas finalmente se acomodaran pero algunas cosas me perturbaban. ¿Qué haríamos respecto a nuestras almas fusionadas? Además extrañaba a la señora, la echaba en falta y me cuestionaba sobre la crueldad en la vida y como hay que cargar con todas esas cosas sin importar nada. —Te fuiste tan pronto demonio, al final no te enteraste de todas las cosas que pasaron —Dije sonriendo mientras veía la urna, era tan extraño tenerla ya que sus cenizas se esparcieron, pero me hacía sentir mejor el tenerla ahí. Recuerdo cuando decidimos poner algo de su ropa y cosas favoritas dentro, fue algo muy especial para mi y pude compartirlo con mi hijo aunque era un bebé en ese entonces, p

