Capítulo 17

3396 Palabras
El viaje se tornó para lento a medida que el tiempo avanzaba, me sentía notablemente molesta, pero me daba totalmente igual. Continué el camino concentrando mis habilidades, estaba cada vez más cerca de llegar a el aprendiz. Observé todo el paisaje a mi alrededor y recordé la forma estúpida de la que huí de la posada, me terminé dando cuenta que evidencie mis celos, ya no lo puedo negar, estaba celosa de la actitud tan liberal de Fresh con esa chica. Tengo que terminar con esto y regresar a mi secta antes de que esto empeore.   El bosque al lado se volvió más espeso y eso fue bastante cansado para mi, me dolían las piernas de caminar e incluso pensé en usar mi espada para trasladarme fácilmente, pero no es posible para mi, estoy muy débil por la batalla anterior y no pude recuperarme correctamente. No me gusta que los demás sepan que tengo muchas debilidades físicas y que ya no soy la misma que hace diez años, eso me entristece pero a la vez me ayuda.   Recuerdo que fue algo demasiado rápido, ocurrió un tiempo después de convertirme en la líder de la secta, tuve que pelear contra un demonio de alto rango y aunque le acabe matando, este me generó una poderosa y fuerte herida en la parte interna de mi cuerpo, me quedó una terrible cicatriz arriba de cintura del lado derecho y esa herida me fue consumiendo lentamente, cada vez me volví más débil y no se hasta cuando iré empeorando y si podré vivir lo suficiente como para ver a mi hijo convertirse en líder.   Mi enfermedad crece con cada día que pasa, siempre evito que los demás sepan de ella y pretendo que si algún día llego al final sea algo que suceda de repente y sin previo aviso, no quiero que nadie se sienta mal. Pero todavía queda mucho para eso, si no peleo contra demonios fuertes no creó que mi salud vaya a empeorar. No me era difícil hacer de cuenta que no pasaba nada, realmente era parte de fingir ese tipo de cosas y eso aumentaba mis ganas al cien por ciento.   Miré a lo lejos y pude ver un monte bastante bonito, una cabaña pequeña y un chico a varios metros que movía agua y regaba sus flores. Sentía que todo esto tenía algo que ver conmigo misma y sabía que ese chico tenía que ser el aprendiz de mi tío, no había más opción. Me acerqué a el con mucho cuidado, pero a medida que me acercaba me di cuenta de que era demasiado joven para ser el, al final tuve que esperar y acercarme a preguntarle directamente.   —¿Lan Shuli? —Pregunté de forma cuidadosa y el se volteó a verme.   —Soy Lani, su espíritu animal —Contestó el sonriendo— Mi amo está recolectando hierbas, pero debería llegar muy… mira, ahí viene —Dijo lo último apuntando hacía el chico que caminaba junto a una canasta.   —¿Hola? —Preguntó el chico que se estaba acercando.   —¿Lan Shuli? —Pregunté yo también y el asintió de golpe.   —El que viste y calza —Contestó seguro luego de asentir.   —Hola, mi nombre es Shan Ran y soy la líder de la secta Ran —Me presenté y el me observó durante unos minutos. —¿La sobrina del maestre? —Preguntó de repente y yo me sorprendí de que mi tío le hubiera hablado a su discípulo de mi.   —Si y precisamente estoy buscándolo. El dejo una carta donde decía de una forma extraña, que debía buscarte para encontrarlo —Le expliqué y el pareció entenderlo tranquilamente.   —Entiendo, el me dijo que algún día vendrías a buscarme —Dijo el sonriendo y me guió dentro de su cabaña.   El lugar era bastante acogedor he interesante, me gustaba estar ahí, mientras observaba todo me di cuenta de que es el lugar en el que me gustaría vivir. Recordaba todas las cosas que había vivido y pensaba que si algún día me tocará morir sería en un lugar como este, abrazada a la vida y la belleza, el lugar perfecto para mi. Al ver todo esto pensé que había nacido para vivir en un lugar como este.   —No veo al maestro hace más de veinte años, el se recluyó durante mucho tiempo en el obelisco del fénix y desde entonces ahí ha permanecido, esperando algún día volver a verte. Eres su única familia, eres la única que lo necesite y eres la única razón por la que existe —Comenzó a decir mientras me servía una taza de té y yo me quedé pensando.   —¿Mi tío ha pensado en mi? —Pregunté muy confundida.   —Por supuesto, el piensa en ti desde el día en que naciste aunque no haya podido verte y estar contigo —Contestó el sonriendo.   —Mi papá me dijo que el se fue y no quiso verme porque era muy parecida a mi mamá y le dolía ver a su hermana en mi —Comenté yo aceptando el té y sentándome en un pequeño almohadón.   —Si, el maestro hablaba mucho de tu parecido con su hermana —Dijo riendo y yo le correspondí.   —Entonces el está en el obelisco del fénix —Dije para mi misma y el asintió— Lo mejor será que continué el viaje, no tengo tiempo para seguir esperando —Expliqué y el me observó algo serio.   —¿Ocurrió algo malo en tu secta que buscas al maestro? —Preguntó de repente muy serio y yo asentí.   —Mi secta está siendo atacada por criaturas demoníacas con tentáculos —Contesté con la mayor tranquilidad posible— Muchas personas fueron asesinadas y solo quedaron unos pocos sobrevivientes —Terminé de decir con tristeza.   —Lo siento mucho, aunque estoy seguro de que el maestro te podrá ayudar —Dijo con cuidado y yo asentí.   Me despedí de ambos y me fui de inmediato para llegar  al obelisco del fénix y de está manera encontrar a mi tío, el sabría como solucionar todo esto, tenía el presentimiento de que podríamos arreglarlo. Me preocupaba que las cosas se salieron de control y no pudiera solucionarlo o que más muertes se efectuaran antes de que yo pudiera regresar con el problema arreglado. Tenía que continuar e intentar afrontarlo de la mejor forma posible antes de que todo termine. Continué el viaje sabiendo que pronto podría encontrar a mi tío, ese siempre fue mi mayor deseo, conocerlo.   El paisaje se sentía como magia y el aire era una brisa encandilada de amor. Me gustaba ver más allá de lo normal y lo imposible. Continúe viendo todo lo que había a mi alrededor, sabía que las cosas serían difíciles y que no debía distraerme, pero aún así no me podía controlar. Tenía una clara impresión de que las cosas se pondrían muy complicadas con el paso del tiempo.   Me interné en el bosque con la intención de llegar a mi destino, pero pude sentir que estaba por oscurecer y no tuve más opción que prepararme para dormir bajo las estrellas, de esta forma poder esperar a que llegase el amanecer y escalar la montaña de fuego hasta llegar al obelisco del fénix. Algo bastante turbio si me lo preguntas a mi, ciertamente es algo complicado y muy triste.   Cuando era más chica había escuchado historias muy turbias sobre ese lugar, según me contó papá; ahí vivían diversos espíritus de ave fénix y eran familias enteras de seres especiales que dedicaban sus vidas a cultivar honradamente el fuego de fénix y utilizarlo para vencer demonios de alto calibre, aunque algunas veces la usaban para castigar rebeldes, era algo común.   Pero las cosas se salieron de control cuando los fénix desaparecieron y la maldición poco a poco se fue desechando por el mundo y castigando severamente a todas las personas a su alrededor. Siempre quise entender porque las cosas eran de esta manera y de repente mientras acomodaba las cosas para dormir en la carpa que estaba armando con cuidado, unos recuerdos llegaron a mi mente dolorosamente.   —Demonio —Dije mientras me ataba el cabello a una larga distancia, me acerqué mientras ella me observaba. Si, soy tonta, olvide que tengo que atarme el pelo para mayor comodidad.   —¿Qué quieres mocosa? No entiendo en que momento agarraste tanta confianza conmigo como para perderme el miedo de está manera —Murmuró molesta, yo solo le sonreí. Debería darse cuenta que no inspira tanto miedo como piensa.   —No inspiras tanto miedo como crees, eres amable, yo lo se —Solté sonriendo y ella rodó los ojos, es una mujer envidiablemente hermosa— Quería preguntarte; ¿Si no ganamos la espada que hacemos? —Pregunté confundida, pero ella me dio una mirada demasiado obvia y me sentí tonta por un momento.   —La tomamos —Dijo sin darle importancia.   —Eso es robar y está mal —Murmuré observándola, me fulminó con la mirada generándome algo de miedo. Es la primera vez que logra infundirme miedo, pero no era ella, había algo mas profundo en sus palabras y eso si generaba miedo.   —¿Como te atreves a decir eso? Esa espada le pertenece a mi abuelo, quien se la dio a mi padre e iba a dársela a mi hermano. Es una espada que se pasa de hijo a hijo, de primogénito a primogénito, de líder de secta a líder de secta y tienes el descaro de decir que es un robó. Ellos mataron a mi familia cuando ellos no les hicieron nada, guardaron la espada como un maldito trofeo y la están usando como un vulgar premio para una estúpida competencia. No estoy robando nada, estoy recuperando lo que le pertenece a mi familia —Espetó fuera de si misma y algo en mi pecho se achico, al final le terminé dando una mirada de culpa.   En sus palabras solo pude sentir dolor, el fuerte dolor que siente y me puse a pensar en mi misma. A mi padre le arrebataron su vida e incluso el liderazgo de su secta y yo estoy dispuesta a hacer cualquier cosa por recuperar lo que le robaron, aunque eso incluya unirse al enemigo. Entiendo lo que siente, porque yo también lo siento. Me siento mal por ser tan estúpida de haber dicho semejante estupidez.   —Tiene razón maestra, le pido mis disculpas. Dije una imprudencia estúpida imperdonable, merezco ser castigada —Dije rápidamente mientras me arrodillaba, solo quería que viera que realmente siento haber dicho esas cosas.   —Hablaremos de tu castigo cuando lleguemos a la secta, ahora vamos a ganar está estúpida competencia —Espetó ella y yo sonreí, parece que después de todo si tenía buen corazón. Dijo que me castigaría cuando llegáramos a la secta, ósea que me va a llevar con ella.   —¿Me llevaras contigo? —Pregunté emocionada.   —Te dije que serías mi discípula después de todo —Contestó observándome, parecía algo fastidiada por mi emoción— No deberías emocionarte, la secta demonio se destaca por ser despiadada, malvada y cruel. ¿No tienes miedo? —Preguntó confundida y yo negué, realmente no les tengo miedo en absoluto. Aprendí por las malas que todas las cosas que se dicen en estás sectas inmortales son mentiras.   —Eres una persona sensible, puedo verlo, no tengo miedo —Fue lo último que dije y ella se quedó en un profundo silencio sin decir mas.   …   —¿En que piensas demonio? —Pregunté al verla sumida en sus pensamientos.   —En que cuando lleguemos a la secta; tendremos que preparar una buena y gran cantidad de lecciones, está claro que tengo mucho que enseñarte —Dijo un poco desanimada y yo solo sonreí.   —¿Qué tonterías dices? Ganamos —Espéte con alegría y ella solo se río.   —Es verdad que ganamos, pero no podemos ganarle a los enemigos o vengar a nuestras familias haciendo a la gente caer por precipicios. Debes batirte a duelo con ellos y apuñalarlos o cortarles el cuello, es así como se hace —Contraataco, yo me quedé bastante pensativa. No soy el tipo de persona que disfrute cortar cuellos— Deberías cortar tu estúpida inocencia de una vez y darte cuenta de que esto es una guerra; es matar o morir, ¿Cuando lo vas a entender? —Preguntó molesta y yo bajé la mirada, no estoy acostumbrada a este tipo de cosas y no se si algún día lo este.   —Quiero vengar a mi padre pero no matar gente inocente —Murmuré bajito y ella se golpeó la cabeza con la palma de la mano.   —Nadie en esa secta es inocente, recuerdo todas las caras que participaron en la masacre de mi secta y te aseguro que la tuya fue la única cara que no vi ese día —Espetó ella, yo la miré algo triste. Tiene sentido que no haya visto mi cara en la masacre de su familia, después de todo yo estaba en reclusión.   —¿Qué fue lo que pasó a tu secta? Tengo curiosidad de saber porque terminaste así, siendo la líder de una secta demonio —Dije bastante tranquila, la verdad es que ya se un poco sobre la historia de su secta, pero quería saber cuanto de lo que me dijeron es cierto y cuanto es mentira. Solo ella podrá responderme esas dudas.   —Yo era novia y amiga de la infancia del actual líder de la secta, el es el padre de mi hija y el sabía que yo estaba embarazada cuando todo se desato. Yo era inocente, me embarace porque lo amaba y esa era la única manera en que el líder de la secta Shan; nos permitiría casarse pero... al final es se casó con otra y yo me quedé sola con mi familia y mi embarazo prematuro —Comenzó a contar, sabía que ella no se sentía totalmente preparada para contarme la historia, pero realmente quería oírla.   —¿Qué pasó luego? —Pregunté observándola.   —Un día mientras mi tercer hermano y yo hablábamos del bebe, fuimos atacados. Mis hermanos y yo refugiamos en los escondites secretos de la casa del líder a toda la gente que pudimos, mientras los hombres valientemente peleaban por defendernos. Al final mis hermanos tomaron la responsabilidad de morir por la secta y junto a mi padre los enfrentaron, mi responsabilidad era convertirme en la siguiente líder y ayudar a los sobrevivientes a escapar y recuperarse lejos, por lo que me tuve que esconder de ellos—De repente soltó un suspiro de tristeza— Ellos tres estaban en la cabeza y querían que mis hermanos se mataran entre ellos, pero nosotros somos fieles por lo que tras decir el matra de honor; se suicidaron cortando sus gargantas y al final tuve que escapar con las personas sobrevivientes llevando sus c*******s y tuve que ocuparme de sacar adelante la secta, criar a mi hija y vengar esas muertes inocentes —Terminó de forma corta su relato, fue un buen resumen y muy efectivo.   —Que horrible, pero ambas tenemos el mismo objetivo y lo pelearemos juntas —Murmuré y ella se río, se sintió bien la sensación de ese memento.   —Primero debes aprender a pelear —Dijo sin más y continúo el camino.   …   —A veces no es cuestión de atacar y someter a la fuerza. A veces solo hay que tener un poco de bondad —Murmuró dando media vuelta y viéndolos molesta. Eso fue lo más tierno que la escuché decir en toda su vida, eso fue realmente lindo.   La bestia se dejo montar por la demonio y aunque le costó un poco de trabajo lograr que está me cargara a mi, finalmente logró que yo también me montara en ella y ambas montando el animal salimos y cruzamos la salida. Todos miraban con confusión y aplaudían con euforia, nadie podía creer la forma en que “sometimos” a la bestia, aunque claramente fue la demonio quien sometió a la bestia, fue algo totalmente increíble que no puedo olvidar. Sentí algo que jamás había experimentado, la sensación de ganar fue maravillosas y quería volver a sentir eso alguna vez. Necesitaba volver a experimentarlo, no quería ser una perdedora por el resto de mi vida.   —Ellas son impresionantes, más que noquear a la bestia; la domaron y literalmente —Dijo un joven a la distancia totalmente impactado, no me creerías si te digo que yo también lo estoy.   —Están montando a la bestia como a un caballo, increíble —Continuó otro aplaudiendo como loco.   —Eres increíble demonio —Dije mientras veía a todos aplaudir, me sentía una triunfadora y quería sentir eso todo el tiempo. Ahora entiendo porque existen estás competencias, hacen que el corazón te exploté de orgullo y el ego te crezca más.   …   —¿A que te refieres mi señora? —El parecía bastante confundido, la verdad es que su confusión era graciosa.   —Tu también has aflojado con Ran, en estos dos meses los he visto llevarse mejor —Murmuró sonriendo y el solo negó con la cabeza y alejo el brazo de mi como si tuviera sarna, me enoje por su gesto insensato.   —Nos llevaríamos bien si no quisiera robarme mi puesto de trabajo —Argumento como un niño pequeño, este sujeto definitivamente tiene algo en mi contra o tal vez en el hecho de que sea mejor que el.   —Nos llevaríamos bien si el mantuviera su distancia contigo demonio —Lo imité para hacerlo molestar y la señora demonio se rió.   —Eso significa que nunca se llevarán bien —Resumió ella y yo automáticamente me aleje de el, el también hizo mi mismo. Ambos nos quedamos mirando a lados contrarios y no pude evitar reír en silencio.   …   —Tus ridículos celos me están molestando —Soltó sin más, ¿Celos? Realmente cree que esto se basa todo en celos, no soy como el que se pasa celando a la gente por tonterías.   —Te odio —Fue lo único que pude decir en ese momento sin dejar de verlo a los ojos y me fui de ahí tan rápido como pude.   Me fui corriendo directo al bosque y me acurruque junto a un árbol, la señora demonio apareció ahí y me abrazo. Ella entendía las cosas, ella sabía que las cosas no eran ciertamente mi culpa, yo sentía que las cosas se me estaban saliendo de control. Yo no entendía porque ella me creía, pero lo hacía y me hacía sentir mejor saber que alguien me creía.   —¿Por qué? ¿Por qué me crees? —Le pregunte en llanto y ella me sonrió.   —Conozco a Loti y se que tan mentirosa puede ser para lograr sus objetivos. Además te conozco a ti y se que no eres mentirosa y mucho menos te aprovecharías de alguien que está mal —Contestó tranquila y ya me sentí mejor.   —Ella insulto a mis padres, nadie insulta a mis padres —Le expliqué y lo entendió muy bien.   —Te entiendo, nadie insulta a mis hermanos, pero debes intentar ser más fuerte y no quebrarte por estas tonterías —Comenzó a decirme— No quiero justificarla, pero Loti solo es una persona que causó su propia perdición y ahora no tolera que lo que le perteneció en el pasado ahora sea tuyo, no es tu culpa, es la suya —Terminó de decir con tristeza, me sentía más tranquila cuando ella me hablaba y todo iba a mejor de esa manera.   Mi mente salió del shock interno del que estaba metido y mis ojos comenzaron a inundarse de lágrimas, estás bajaron tristes por mis mejillas. Extrañaba a la demonio como nunca había extrañado a nadie y me dolía tanto el pecho, ella era mi todo y en momentos como este pensaba en ella, mi corazón daba un profundo vuelco y meditaba ante la idea de que las cosas fueran a peor. —¿Por qué te fuiste Lis? ¿Por qué? —Comencé a preguntar mientras lloraba sentada en la pequeña carpa, me acosté en el suelo y abracé mis piernas con mis brazos esperando que mi corazón se calentara.    
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