Mila No nos toma ni un minuto terminar de asimilar lo que está sucediendo, cuándo escuchamos disparos y gritos cerca de dónde nos encontramos. Sasha me toma del brazo cuando termino de ponerme los zapatos y salimos del cuarto para empezar a correr hacía la puerta de emergencia en el piso subterráneo. Me siento desprotegida sin nada para defenderme, por lo que en el trayecto le pido un arma a Adrián y el mira por instinto a Sasha quién niega mientras me observa como si me hubieran salidos dos cabezas. — ¿Estás loca? te vas a lastimar— sisea — ni de coña, no es un juguete Mila. Maldigo en mi interior e ignoro su comentario machista. Nos detenemos en unas escaleras y espero a que Adrián supervise que todo esté en condiciones para seguir. Miro a Sasha quién sigue observándome y no puedo

