Pero ese cuento no se lo cree nadien sabia perfectamente que no estaba cansado, lo que estaba era con ganas, desde que nos interrumpieron. Él solo quería una escusa para quedar los dos solos en la casa sin ser molestados, por nadien. Y hacie terminar lo que yo quería empezar —nat amor, ven donde estas Ya uno no puede ni siguiera ir a comer algo, para alimentar a mis hijos, ya no me le puedo perder cinco, minutos. Subí las escalera y lo encontré sentado, en la cama, cuando me miro, yo llevaba su camisa y mi ropa interior puesta. —se perdió mi esposa, la has visto Yo reí, a su comentario. —si señor, se fue com unos amigos y vuelve mas tarde. —entonces, no dijo cuando volvia. negue con la cabeza y se empezo a ha cercar peligrosamente, asi mi, yo solo rei —que lastima, yo que tengo t

