Punto de Vista Samanta Tuvimos una mañana bastante ajetreada, Ezra hoy tenía cita con el doctor pero él se negó a salir, tuvimos una gran discusión en la mañana que pude ganar gracias a la intervención de Stefano al cual tuve que llamar por ayuda. Está revisión era muy importante, podiamos ver si la hinchazón ya había bajado para ver qué tan graves eran las secuelas del golpe, pero él se despertó con caprichos de un niño de cinco años. Sabía que su renuencia a ir era por temor a que el doctor dijera que no había solución, lo sé porque yo sentía el mismo miedo, pero comportarse de esa manera no ayudaba. Después de la llegada de Stefano su actitud agria empezó a disiparse, y digo agria porque parecía un limón, todos los días no podían ser igual pero hoy era el peor día que le había visto

