DOS AÑOS Y CINCO MESES DESAPARECIDA. La semana pasada fue la boda de Eduardo. Se terminó casando con la gringa. Él, que decía que no se iba a comprometer porque interfería con su proceso creativo. Planean quedarse a vivir en el país vecino. Quizá es mejor así. Que mis hijos estén lo más lejos posible del caos en el que vivo día a día me da un poco de tranquilidad. Mientras anduve por esas tierras extranjeras, busqué la cara de Jazmín. Imaginaba que me la topaba y tenía la valiosa oportunidad de ofrecerle no acusarla de nada con tal de que me diga dónde está mi hija. ¡Pero no, eso no sucedió! Regresé a México igual que como me fui. Invité a comer a Edmundo y a Susana. Son mis frecuentes visitas. A mi hermano le encanta la carne de puerco en salsa verde, por eso se la preparé. —¿Cuándo

