Capítulo 15: Una primera vez frenética Me resistí todo lo que pude; pero me lancé al fuego rindiéndome. Derritiéndome en el contacto de su lengua acariciando lenta y dulcemente la mía, reavivando ese fuego que tanto intenté aplacar. De repente se separó y yo me quedé navegando en las nubes. —Vamos. —Sacó la llave al abrirse la puerta. La recepcionista de Ares no dijo nada esta vez, aunque me miró de manera extraña. Por el contrario, su secretario, se levantó cuando nos acercamos y me saludó amablemente por mi nombre. —Buenas tardes, señorita Grecy. —Hola, ¿como estás? Ares le dedicó un gesto seco. —No me pases llamadas. —Claro, por supuesto. Entré en la amplia oficina de Ares, y entonces pensé en lo sucedido la última vez, cuando me tocó íntimamente por primera vez. El almuerzo

