Capítulo 31: La noche cruda CRISTIAN COLEMAN Dejé a Kiara en el carro, ella seguía inconsciente y tomé mi arma asegurándome de que estuviera cargada. Hoy era el día en el que tomaría por fin la venganza que tenía planeando todo este tiempo. Salí de mi auto hacia el ascensor del edificio, mis hombres habían ido directo al barco, después de todo esto era rápido y me había asegurado de amarrar a Kiara con un buen nudo de cuerdas para que no pudiera desatarse. Saqué mi teléfono y escribí: Cristian: Ya estoy dentro. Mi cómplice; que había aceptado meterse de infiltrado me respondió casi enseguida: Contacto 2: Ya lo subo, jefe. Las puertas del ascensor se cerraron llevándome al pent-house, directo a la casa de Ángelo, de fondo estaba esa fastidiosa canción de Halo de Beyoncé, el instrume

