En un lugar apartado de la ciudad, pacta el ex comisario de la policía de Nueva York, Lenin Scocci su furtivo reencuentro con Ítalo Greco, sus miradas se cruzan cargadas de odios y mezcolanzas. Son muchas las cosas, que tiene Scocci que escupirle a la cara al temido capo. Al que creyó muerto todo este tiempo. —Tienes más vida que un gato—señala Lenin mirando a Ítalo muy fijamente. —Al grano Scocci, no tengo tu tiempo. —Te puedo volver acribillar. Que ganas tengo de matarte maldito—lo apunta con su arma. —Esta vez serias tú el muerto y no creo que regreses desde el infierno—declara Ítalo con ironía. —Quiero que dejes en paz a Alan Solís. Sé que es tu próximo objetivo, ese chico me trae recuerdos de mi juventud. —Con más razón para matarlo. —No te equivoques, Ítalo. —¿Qué tienes qu

