Al cabo de unos minutos su hermana regresa a la silla donde estaba sentada antes, susurrándole algo que no esperaba escuchar. Una información que le hirvió la sangre. Apretó la mandíbula con bastante fuerza mientras observaba la casa… al parecer Sally pillo sus intenciones porque la chica lo tomo del brazo. —¡Déjala en paz Maximiliano! Si has venido con tu novia nada tienes que hacer molestándola. Sabes que tu llegada con esa chica le ha incomodado. —Eso me importa una mi3erda—Susurra. —Entonces si de verdad amas a mi hermana ve tras ella—Sentencia Adrien uniéndose a la conversación. —¡Adrien! — Lo regaña su novia —Deben dejarla en paz. —No consentiré que ese tipo de ciudad se la lleve. Dice poniéndose en pie, volviendo su cuerpo tan imponente como el de un toro. Su novia también se

