La tormenta pareció cesar muy rápido, solo había alarmado a lo tonto mientras Livia se encontraba cansada y furiosa, y no era para menos, había caído del barco empapándose por completo bajo una tormenta y peor aún, en compañía del señor cara de sancudo. No le faltaba mucho para llegar a la orilla más cercana cuando Alonso parecía alcanzarla rebasándola por dos metros, Livia bufo. __¿A caso ahora se siente campeón de natación o una bonita sirena? Alonso por su parte, se sentía como un payaso tras saltar detrás de una chica que resulto ser la señorita Lady explosiva, así que entre más rápido llegara a la orilla para dirigirse a su cabaña mejor. Una vez en la orilla Alonso salió del agua completamente empapado y algo cansado, había nadado tanto que ni sentía el frío, su pecho se inflamaba

