DARKO Esto va a matarme. Esta mujer perfecta será mi perdición definitiva. Mi sangre se siente como un cóctel de drogas potentes que suman más de lo que pensé posible. Estar dentro del coño de mi mujer es un éxtasis tan adictivo como la heroína, pero puro y dulce como el azúcar. Es el tipo de euforia que te engaña; piensas que porque es natural no es peligroso, pero Arisha es fatal. Nada será jamás tan bueno como estar unido a ella de esta forma. —Te amo —le digo, y suena como lo maldito mínimo. Son las únicas palabras que tengo para expresar esta emoción infinita que me ensancha el corazón. No soy tonto, sé que esa palabra no abarca lo que siento, y no me miento: nunca he sabido lo que es el amor, pero quiero descubrirlo por ella. Quiero aprender a amarla como se merece, que un poco d

