SOLANGE Salgo de la oficina de Anthony y me voy al baño, no quiero que nadie me vea llorar. Por supuesto que quiero hijos, pero va a ser después de que todo acabe ahora no. Estos meses al lado de Anthony me han hecho pensar las cosas y quizá lo mejor sea apartarme de todo. Este sentimiento que ha ido tomando fuerza con el tiempo amenaza con destruir mis planes, planes que he dejado de lado por Anthony, me siento feliz a su lado, pero aun hay algo dentro de mi que me dice que esto no es real, que es demasiado bueno para ser cierto. Limpio mi rostro ya que debo salir y continuar siendo la dulce esposa. — Buenos días Solange — dice Andrea — Buen día — digo pasando por su lado pero me defiende. — ¿Cuándo te vas? — me pregunta — Anthony y YO nos vamos en unos días a la fiesta de Da

