DOS SEMANAS DESPUÉS Habían sido días difíciles. Los más difíciles de su vida. En retrospectiva, había sido horrible. Sí, liberó al pueblo arcano de sus cadenas del infierno. Sí. Pero habían sido días bastantes malos. Estuvo pensando en los sacrificios que realizó, pero mientras caminaba por esos pasillos de tierra se dio cuenta de que no eran nada comparado de los que otros habían hecho por él. Una luz roja y materna bañaba todas las tumbas del cementerio. Las manchaba de sangre. Empolvadas, las letras que contaban el nombre de sus dueños resaltaban ante el ocaso. Hank pensó, “¿cuántos sacrificios habrán hecho estas personas por la gente que amaban?” Apretó las orquídeas que llevaba en el puño. La respuesta estaba en la palma de su mano. Cada flor era una parte de su vida. El púrpura magn

