–¿Embarazada?, ¿a mi edad? –se levanta con dificultad. –¡estás loca! –renegó. –Eres joven bonita y trabajas en un bar, no hay que ser bruja para adivinar la posibilidad de que pueda pasar... –¿Estás loca?, nunca he estado con un hombre, jamás. Y no planeo hacerlo en un futuro cercano. —respondió más que molesta, indignada. Salió del baño molesta, lavó sus manos, y en cuanto estuvieron frías las puso tras su cuello. –Bueno, será mejor que sobrevivirás, tengo un show que dar, me están llamando. –dijo Lana al escuchar por el altavoz su nombre, y acto seguido se escuchó el de trixie. Genial, como si están enredada en robos, deudas, un bipolar, y un depravado profesor no fuese suficiente, ahora parece que además me estoy enfermando. ¡Joder!. Ni siquiera habían salido del baño cuando se es

