Por Irina Pasé una noche espantosa, creo que fue la peor desde que tengo a mi bebé y doy gracias Dios, haber estado acompañada por Roque. Él es maravilloso y se comportó como si fuera el padre de mi hijo. Eso me sigue aturdiendo, porque siempre que llega a casa, luego de tomarme en sus brazos y besarme apasionadamente, va hasta la habitación de Máximo a saludarlo. Parece su verdadero padre. Eso me pone la piel de gallina. Esa noche nos amamos como siempre, entregándonos a sangre y fuego, porque así estoy marcada por él. Tengo tanto miedo que llegue el día en que él no toque a mi puerta, que ya no me busque, no sé qué pensar, pero muchas veces lo siento con dudas, como si quisiera decir algo y se calla a último momento. ¿Será que quiere cortar la relación? No parece que sea así, p

