Vanessa estaba de regreso en la ciudad, aún estaba molesta, había viajado porque creía que tenían una propuesta de trabajo, acaso todo mundo creía que no era capaz de notar la diferencia entre negocios y ambiciones familiares.
Le parecía estúpido y ridículo que le hubieran pedido que viajará para que el hijo de la compañía de construcción tuviera la oportunidad de seducirla, todos la veía como una forma de aumentar su poder, estaba cansada de eso.
Había pasado un mes desde que había conocido a Javier y aún lo recordaba frecuentemente,le agrado mucho y sé arrepentía de haberse ido de esa manera y más coraje le daba el recordar el porque le pidieron viajar, en fin, ella evadía el tema con Marisa y está se dió por vencida, así trataba de pensar menos en el.
Javier por su parte trataba de convencerse de que lo mejor era olvidarse de ella.
El amaba el campo, no aguantaba la ciudad y ella probablemente no quisiera dejarla, además no dejaría a su familia. Aún con eso el seguía triste, y por más que traba de sonreír sus padres notaban que seguía triste.
Tantas fueron la platicas que su madre y su padre tuvieron con el que al fin terminaron convenciendolo de ir a trabajar a la empresa de Óscar.
Oscar y Rosa no sabían que Javier estaba enamorado de una chica, pero se alegraron al saber que al regresar a la ciudad de México, el iría con ellos para trabajar en la empresa, pues anhelaban que conociera a su hija.
Oscar aviso a su hija que llevaría un invitado, y que trabajaría en la empresa con ella.
- Marisa, cancela todo lo que tenga hoy después de la 1 de la tarde, mis padres regresan hoy y quieren que conosca a un hombre que viene con ellos y que trabajará con nosotros.
- y ¿es joven?, digo ¿sera guapo?, porque si es poco agraciado no importa que sea joven, pero si es lo contrario no importa si es muy mayor- dijo riendo.
-¿ que no acaso estás saliendo con Alejandro?
- pues aún no me ha pedido que sea su novia, así que puedo darle celos para que se anime.
- ay Marisa, quién pensaría que detrás de esa cara de niña inocente está una mujer tan calculadora- dijo Vanessa carcajeando.
Marisa salió de la oficina para hacer su trabajo, pronto llegó la hora de regresar a casa, tenía muchas ganas de ver a sus padres, no había estado lejos de ellos por tanto tiempo, así que salió de la oficina con una sonrisa de oreja a oreja.
En la casa de Oscar la empleada estaba un poco apenada con Javier, pues ella no creyo que conociera a sus jefes la vez anterior, pero hoy había llegado con ellos y se iba a quedar en la casa.
Todo estaba listo, Javier platicaba con Oscar , mientras Rosa estaba en la cocina para que todo estuviera bien.
Al llegar a la casa Vanessa se sorprendió al ver que junto a la camioneta cerrada de sus padres estaba otra camioneta de batea que se veía enorme, entonces recordó a Javier, y que le dijo que eran las que acostumbraban las personas que trabajaban en los ranchos, o así lo entendió ella.
dió un gran suspiro pues le hubiera gustado despedirse de ese hombre tan amable y educado, después de eso entro alegre a la casa.
- mamá , papá , ya he llegado
pero se detuvo inmediatamente cuando vio a su padre en la sala con un joven muy guapo,que se parecía a Javier, se veía distraído y un poco triste, pero sin duda de parecía a Javier, ella abrió más sus ojos y su corazón empezó a latir con fuerza.
Javier la conocía como Vianey, no como Vanessa, que pensaría de ella.
En ese momento Javier alzo la mirada para ver a la joven que acaba de escuchar, inmediatamente sus ojos se iluminaron y sus labios emborazaron una sonrisa radiante, su semblante anterior se fue en un instante, sin duda fue la mejor que le pudo pasar, estaba pensando como encontrarla hace un momento y un segundo después está frente a ella.
- hija , estás tan hermosa , como siempre, - después de abrazarla le dijo- te presiento a Javier, es trabajará contigo, estudio administración de empresas, pero no tiene experiencia así que te voy a pedir que lo apoyes mucho.
- mucho gusto en conocerla señorita Vanessa- dijo Javier extendiendo su mano.
- el gusto es mío Javier, puedes hablarme de tú- contestó , y a la vez se preguntaba si el la había olvidado.
En ese momento Rosa salió de la cocina.
- Hija, ¿como has estado? te extrañe tanto mi niña- dijo abrasando a Vanessa- ya conociste a Javier, el es un gran hombre, es hijo de nuestros amigos.
Vanessa sólo sonrió, no sabía cómo decirle a sus padres que ya lo conocía y que le mintió respecto a su nombre, pero como parecía que el no la recordaba, tal vez no sería necesario.
Pasaron a comer, y platicaban animadamente, Javier no dejaba de sonreír, y eso lo hacia ver más apuesto,además de que Vanessa notó que él era sincero en su forma de tratar a las personas, pues aunqué apenas la conocía la vez anterior la trataba como un buen amigo y eso la hizo sentir culpable.
- umm, perdón que los interrumpa, pero quiero pedirte una disculpa Javier
Oscar y Rosa se vieron sorprendidos, mientras Javier sólo sonrió y dijo.
- no tienes porque pedir disculpas, yo te entiendo .
- Un momento- dijo Rosa- ¿que pasa?, ¿porque pides disculpas? ¿acaso ya se conocían?
- si mamá, hace unos meses ,los abuelos de Marisa sufrieron un accidente y ahí conocí a Javier, pero le mentí sobre mi nombre y después ya no pude aclararlo con el.
- así que se conocieron en el hospital.
- si doña Rosa, las personas que salieron heridas por el tráiler de nosotros eran los abuelos de la mejor amiga de su hija, por eso nos conocimos.
- pues vaya que el mundo es pequeño, quién lo iba a decir, que ahora se volverían a encontrar y que van a trabajar juntos.
Después de eso siguieron platicando y despues se fueron a descansar.
Javier no cabia en si de gozo, parecia que la suerte estaba de su lado, no sólo la había encontrado, estaría cerca de ella todo el día, en la oficina y en la casa.
Vanessa también estaba muy contenta, había podido decirle su nombre real, no era como lo había imaginado, pero ya se sentía más libre.
Al otro día después de desayunar, Vanessa le dijo a Javier que viajará en el mismo auto, pero el creyo que no sería muy correcto, así que el fue aparte en su auto.
En la empresa todos miraba a la camioneta que se paraba en la empresa y los empleados empezaron a dirigir comentarios malintencionados.
- este que piensa, se equivocó de lugar, esto no es un rancho.
- esos rancheros ignorantes, no saben que aquí no deben venir,la ciudad es mucho para ellos.
La gente esperaba ansiosa que se bajara la persona de la camioneta para reírse, pues seguramente se bajaría un hombre con sombrero y botas.
Pero parasu sorpresa vieron a un joven de traje alto, apuesto , con un cuerpo bien formado, y unas facciones encantadoras, que se bajó y saludo a todos antes de dirigirse a Vanessa, quien estaba esperándolo, pues el no conocía la empresa y ella lo guiará, al ver que ambos entraron sonriendo los empleados que antes habían hecho los comentarios se agacharon y esperaban que la tierra se los tragara, pues al parecer era conocido de la jefa y alguien importante.
Vanessa saludo a todos como de costumbre y entraron al ascensor si hacer caso a los comentarios.
Al salir del ascensor Marisa quedó más que sorprendida, nunca imagino que fuera Javier quién llegaría a trabajar en la empresa, Vanessa lo tenía bien escondido, desde ¿cuándo lo había contactado?, pero más al ver lo apuesto que se veía en traje, vaya que el podría ser modelo, al parecer lo que se pusiera se le vería muy bien.
Pronto Vanessa la sacó de sus pensamientos.
-Marisa, recuerdas a Javier, el trabajará con nosotros apartir de hoy.
- Pero por supuesto que lo recuerdo- y dirigiéndose a Javier - te sienta muy bien el traje - dijo con una sonrisa pícara al ver que Alejandro iba saliendo del ascensor y continúo con voz coqueta.- me da gusto volver a verte, desde que te fuiste ya No me llamaste y tienes mi número.
Javier se sorprendió pero después noto que tanto Vanessa como Marisa miraban de reojo al ascensor así que supuso que era alguien importante para ella.
- lo siento linda Marisa, esque estuve muy ocupado pero un día de estos te invito a cenar .
Marisa se sonrojó, pues no creía que Javier le siguiera el juego.
- arregla todo para le reunión y Javier ven conmigo a mi oficina- dijo Vanessa.
En cuanto Vanessa y Javier entraron a la oficina Alejandro se acercó a Marisa
- ¿que fue eso?- dijo tratando de ocultar sus celos.
-¿ de que hablas?, aaa , sólo estaba saludando a un gran amigo ¿porque?.
- eso fue más que un saludo.
- y si así fue que, no eres mi novio para darte explicaciones.
Alejandro sentía que iba a explotar, así que jalo a Marisa a su oficina , cerro inmediatamente y la recargo a su escritorio.
Marisa estaba roja, no sabía que le estaba pasando estaba muy nerviosa.
Alejandro se acercó y la beso frenéticamente, después su beso se volvió un poco más suave y dulce.
Marisa estaba feliz, pues su jugada dió resultado.
- de ahora en adelante no puedes coquetear con nadie más, entendido, ahora eres mi novia.
-En qué momento acepte serlo.
- En el momento que corespondiste a mi beso- dijo sonriendo Alejandro al ver la cara roja de Marisa, sin duda ella era adorable y muy hermosa, por ella trabajaría duro, y se enfrentaría a su padre.
Marisa por su parte salió feliz de la oficina sin decir nada.
En la oficina de Vanessa.
- veo que te gusta Marisa- dijo Vanesa fingiendo una sonrisa.
- solo le acabo de hacer un favor-Javier sonrió.
-¿un favor?, de que hablas
- era más que obvio que alguien a mis espaldas es importante para ella y quería ponerlo celoso, ella nunca se comportó así antes, yo solo le seguí el juego- dijo amable y con su sonrisa.
Vanessa entendió entonces que Javier era muy observador, pues noto que Marisa cambio en cuanto vío a Alejandro y aunque él no lo vio, se dió cuenta al instante.
- pues vaya que la ayudaste mucho,- dijo riendo al ver a Marisa con una sonrisa de oreja a oreja.
- está todo listo- dijo
y salieron de la oficina.