Capítulo dedicado a Luna Salo Unas horas antes: —¡¿Qué has hecho?! —pregunto escandalizada al ver cómo Betania cae al suelo inconsciente. —Los había descubierto —contesta Taiga y yo alejo a David lejos de mi cuerpo, me acomodo el vestido y corro a ver a mi hermana. —¿Acaso estás loca? ¿No sabes el problema en que esto nos puede meter? —Me arrodillo a su lado y me acerco a ella para asegurarme de que aún respira. Suspiro aliviada, solo está inconsciente. —Está viva —murmuro pasando mis manos por mi rostro. La calentura se me ha quitado de un plumazo. Observo a Taiga con genio mientras me incorporo—. Pudiste haberla matado, Taiga y todos nuestros esfuerzos se habrían ido por la borda. Si cualquiera de mis hermanas muere, habrá una investigación y tarde o temprano darán con nosotros. —

