Es chistoso que el León haya pedido una reunión privada conmigo y con Axel, justo después de que casi le disparó en la cabeza con una fecha. Fue divertido. Hasta que mis hijos se molestaron por eso. Axel toma asiento en el sillón en el que tuve sexo con Sacha hace unas semanas. Extrañó estar con ella, besarla, amarla, tenerla debajo de mí gimiendo de placer. Pero no. Ahora está con el idiota al que estoy esperando junto a Axel que se impacienta a cada minuto que transcurre en el reloj. -Vaya que son pacientes-dice cuando entra a la estancia. -No mucho, Nicolás-no digo nada. ¿Qué puedo decir cuando estos dos hicieron las paces hace unos días? Me molesta que Axel allá olvidado tan pronto todo lo que nos hizo vivir Nicolás hace unos meses y que apoye las decisiones de Sacha al estar a su

