Estamos en lo alto de una colina, Nicolás duerme profundamente sobre una de mis piernas, decidimos tener ese día de campo, pero sólo para dos. Sólo para nosotros. Sólo Sacha y Nicolás, hace mucho que no lo teníamos, así que decidimos disfrutar de algo así. He notado que empieza a querer dormir mucho, pero no le digo nada, mientras no me descuide o haga algo estúpido contra mí no le haré daño. -Duermes mucho-comento al verlo despertar. -Me cansas en la cama. -No pareces molesto cuando lo hago-me subo a horcajadas en su cuerpo. Verlo recostado debajo de mí me manda un ligero ardor en mi sexo que pide tenerlo adentro moviéndose una y otra vez contra ella. Me muerdo el labio inferior dándole la señal de lo que quiero. -Sacha. -Estamos lejos de una persona-me quitó la blusa y de ahí mi s

