—¿Se puede saber de dónde ha salido tu repentina cordialidad? —pregunta Asher, intentando mantener la voz baja. Estoy agachada detrás de una piedra donde definitivamente me pueden ver si se asoman. Estos son los riesgos que estoy dispuesta a correr con tal de enterarme qué se trae el papá de Hawke— y no me digas que es porque la chica es hija de tu amigo. No parece ser un factor muy importante. —Claro que es por eso —responde el General, su voz definitivamente no tan cálida como lo fue conmigo— le debo mi vida a ese hombre y me ha pedido no lastimar a su lindo encanto. Personalmente no apruebo con su tipo de crianza y creo que Crystal es consentida y grosera, y a menos que tenga el tratamiento adecuado, seguirá con ese mal comportamiento. Pero es su hija, no mía. —Claro que no lo aprue

