Siguiente víctima _____________________ Sus brazos seguían rodeándome ¿Qué debía decir? ¿Que sí? ¿O no? Decir la verdad o engañar. Para empezar, la escena era muy evidente. Si no sintiera gusto alguno ya me hubiera removido para soltar su agarre, forcejeado para que me dejara ir o gritar por auxilio si eso no sucedía. Sin embargo, estaba aquí, quieta, imaginando y experimentando mil y una cosas en mi cabeza. Y no era nada feo, ni malo... más bien placentero y acogedor. No quería irme, no quería que él se fuera. —Deberías moverte, no vas a querer empeorar las cosas. Y volvió el Jonathan de siempre. —A veces eres tan... —me interrumpió. —¿Tan qué? —añadió, y me giró para estar frente a él. Nos hallábamos no

