Esa noche, Shomi debía curar su herida. Y al ser arrastrada y atada a sus manos, desde atrás su herida, comenzó a doler. Asim al notar su rostro de dolor, como ella le había dicho que era un búnker de pánico, comenzó a investigar si había algún botiquín. No, tardo mucho en conseguirlo, dentro de ello pudo conseguir todo lo que necesita, para que pudiera hacer su curación. Este se ofrece a ayudarla. Shomara avergonzada, se niega. Debías mostrar parte de su zona íntima para, llegar a la herida, Y ni en sueño dejaría que eso pasara. Asim:— insiste, — se te puede infectar, debes dejarme hacerte la curación. Shomi:— muy nerviosa y adolorida, — Yo misma puedo curarme, tu solo mira para otro lado y así lo haré. Asim:— No seas terca he ayudado a curar a muchos de mis hombres. Shomi:— en

