Víctor -un gusto conocerla Señora Alda. Soy Ana su nueva acompañante. El señor Alessandro solicitó mis servicios. Le seré de mucha ayuda. No voy a defraudarla- la mano de Alda está a punto de salirse del brazo por la manera en que Ana la sacude. Aunque esté muy alegre el pequeño gusanito veo el temblor en su cuerpo. -el gusto es mío Ana. Cuida muy bien de mi- el gusanito sonríe. -el señor Alessandro me informó que la dirigiera a la casa del norte. El la esperará allí- Alda deja de sonreír un momento. -mi esposo no me informó de aquello- toma su celular y se aleja un poco de nosotros. -es muy bonita y cariñosa. Mi señora es una diosa- Ana golpea mi hombro emocionado. -no lo será en unos segundos- Alda vuelve a nosotros nada contenta. -me salta a buzón. Víctor nos dirigimos a

