Narra Saúl. —¿Qué hacemos con ella? —Pregunte. —¡Mátala! Tómalo como una pequeña venganza —Dijo Ariana. Me acerque a Ana, ella aún seguía inconsciente, yo no quería hacerle daño, ella no es la culpable, solo hace lo que le dicen. —No puedo hacerlo —Dije. —Claro que puedes, solo cortale el cuello —Dijo Ariana para luego agacharse por el cuchillo que Ana tenía. —Ten. Tome el cuchillo, la mire, ella está toda indefensa, no puedo hacerlo. —No puedo —Dije. —Maldita sea, entonces lo hago yo —Dijo Ariana y me arrebató el cuchillo. Ariana se acercó a Ana, estaba muy nervioso, en verdad Ana me cae muy bien, yo no quiero hacerle esto. —¡Ahhhhhh! —Gritó Ana. —¡Déjame, ayudaaa! Ana había despertado, ella comenzó a gritar. —¡Saul ayúdame! —Gritó Ariana. —¡Déjenme por favor! —Gritó Ana. No

