Narra Cat. —¡He venido a matarte, y estas en las mejores condiciones! —¿Quién eres? —Dije muy apenas, pues mis ojos ya estaban cerrándose, el sedante estaba haciendo su trabajo. —Tu adorado primo, pero no puedo dejar que hables de mi con la policía, lo siento. Mire que Marcos estaba caminando hacia mí, no podía moverme, muy apenas podía dejar mis ojos abiertos. —¡Ayuuu...daaa! —Dije con dificultad. —Shhhh —Dijo Marcos y puso sus manos sobre mi boca, impidiéndome hablar. —Hasta pronto prima. De taparme la boca, siguió hasta la nariz, trataba de alcanzar el control para llamar a la enfermera, pero no podía. —Duérmete mi niña, duérmeteme ya. Marcos seguía presionando mi nariz y mi boca, lagrimas comenzaron a salir de mis ojos, no puedo hacer nada, voy a morir. —¡Cat! ¿Estas? —Pregun

