Narra Ana. —Ana, tu madre y yo queremos hablar contigo —Dijo mi padre entrando a la habitación. —¡Santo dios! Rápido intenté ocultar mis heridas, pero fue en vano, puesto que mi padre ya las había visto. —¿Qué hiciste Ana? —Preguntó él jalandome del brazo. No podía contestarle, estaba muy nerviosa, no puede ser. —¡Papa me estas haciendo daño! —Grite muy asustada. —¡No más del que tú te estás haciendo! —Gritó, pude ver en sus ojos que estaba molesto. Mi padre comenzó a llamar a mi madre, intente correr al baño, pero él me detuvo. —¿Por qué lo hiciste Ana? —Fue un accidente —Respondí. —No me vengas con eso, a ver —Dijo mi padre tomándome del brazo, él comenzó a ver mi brazo, estaba muy nerviosa. —¿Qué pasa Juan? —Preguntó mi madre. Me miro el brazo y rápido me soltó una cachetada

