POV Sun Hee
Estoy escribiendo mi nombre en la pizarra ya que para ellos será más fácil leerlo. Cuando yo lo digo me gusta hacerlo con acento coreano como me enseñaron mis padres. No me incomoda que ellos lo deformen ya que entiendo que es otro idioma.
Escuché un murmullo en la parte de atrás del salón, trato de ignorarlo, pero soy consciente que si desde el primer momento no se marcan los límites y la disciplina, luego los alumnos tienden a hacer lo que quieren.
Obviamente no tengo experiencia con universitarios, la verdad es mi primera vez enseñando a gente “adulta” pero así era con mis alumnos en la escuela así que no veo una razón para cambiar.
Empiezo a caminar hacia el fondo cuando veo una cabeza con cabello rubio muy claro, mi corazón se acelera un poco. Se que ese es el color de cabello de moda, pero nunca he visto a alguien más con ese color de cabello además de Hebe.
Hebe su nombre endulza mis labios. ¿Qué será de ella? Después de que me fui del hotel no deje de pensar en ella y aunque en ese momento pensé que me arrepentiría si me quedaba, la verdad es que me arrepiento de haberme ido.
Le conté a mi padre lo que sucedió y por el contrario, pensé que se sentiría orgulloso de mi por haberme ido, me dijo que debería seguir mis instintos y a modo de reconciliación me hizo prometerle que seguiría mi corazón.
Al medio día volví al hotel a buscarla, quería al menos pedirle su teléfono pero me dijeron que ya se había ido.
Espero algún día poder cumplir mi promesa, encontrarla e invitarla a salir, solo espero que no sea demasiado tarde. Quizá y hasta podamos retomar lo que dejamos pendientes. Pensar en ella y su hermoso cuerpo hace que mi cuerpo reaccione y siento un escalofrío recorrer mi columna.
— ¡No me acosté con el profesor! — dijo una de las chicas sacándome de mis pensamientos.
¡Qué falta de respeto! Cómo se les ocurre hablar de sexo en mí clase.
— Señorita ¿Tiene algo que compartir con la clase? — pregunte deteniéndome al lado del asiento de las señoritas.
— No, profesor — dijo una de ellas. ¡Esa voz!
— ¿Hebe? — dije y sentí que su nombre prácticamente se escapó de mis labios. Cuando levanto la vista vi sus ojos tan azules, ella se veía aun más hermosa que ese día.
Sun Hee ¡¿Qué haces?! No puedes pensar de esa forma en ella, ahora es tu alumna. Cuando ella conectó sus ojos con los mios, senti miedo ¿Que voy a hacer con este deseo que siento en mi interior?
— Hola profesor — dijo en el mismo tono sensual que usó ese día en el hotel. Trague saliva y seguí hablando.
— Buenos días señoritas, ¿Desean compartir algo con la clase? — pregunte tratando de evitar su mirada.
— No profesor, solo estábamos comentando lo que hicimos durante el receso de invierno, pero ya haremos silencio, ¿Verdad chicas? — dijo la chica de cabello n***o que estaba al lado de Hebe.
Ella solo me miraba no decía nada y yo agradecida ya que no sabía si debía explicar frente a todos que nos conocíamos.
— Está bien, pero guarden silencio durante la clase a no ser que quieran contribuir en algo o hacer alguna pregunta, es momento de empezar la clase — dije y empecé a caminar lejos de ella. Tenía que tranquilizar mi corazón que bombeaba como un loco.
— Veo que la mayoría se conocen así que no será problema que formemos grupos de a 4 antes de empezar — digo y empiezo a sacar los ejercicios que imprimí para repartirlos a los grupos.
Veo que todos están en grupos de 4 excepto el grupo de Hebe y otro grupo más, solo tienen 2 integrantes. Sería bueno que trabajaran juntos pero los dejaré así por ahora.
Cada vez que volteo a ver a Hebe, me doy cuenta que ella también está mirándome. Mi mente viaja a ese cuarto de hotel, no puedo evitarlo.
— Aquí tienen — digo dándole la hoja a su compañera pelirroja.
— No quisiera ayudarnos profe — dice una de sus amigas, mirándome de una manera extraña.
No soy un tonto y se que trata de coquetear conmigo, pero no seria capaz de estar con alguna alumna, pienso al mirar los ojos de Hebe.
— Es como un examen de entrada para darme una idea de cuánto saben acerca de la materia, hagan lo que puedan y el resto lo resolveremos juntos como clase — dije alejándome de ellas.
Después de unos cinco minutos un muchacho entra como si estuviera en su casa sin siquiera saludar.
— Disculpe, ¿Que cree que hace? — pregunte enojado. El volteo a verme y pude verlo bien, se parecía a ese muñequito que es pareja de barbie ¿Como se llama?
— Oh, lo lamento profesor, no lo vi — dice con una sonrisa — Estoy en esta clase ¿Llegue muy tarde? — preguntó mientras miraba a sus compañeros, vi como sus ojos se detuvieron al mirar a la mesa donde estaba Hebe y sus amigas.
— Si, ¿Su nombre? — pregunte tratando de llamar su atención, ya que sus ojos estaban en aquella mesa.
Espero que no se esté fijando en Hebe, pero ¿y si así fuera? A mi que me importaba, ella era mi alumna y yo solo era su profesor.
— Ken profesor — respondió y quise reírme. ¿A quién se le ocurre nombrar a su hijo como un muñeco?
— Bueno Ken puede trabajar con ese grupo — dije señalando al otro grupo incompleto. Por supuesto no iba a dejar que este niño bonito se acercara a Hebe.
— No se preocupe profesor, yo haré grupo con mi novia, muchas gracias — dijo caminando en dirección al grupo de Hebe.
Cuando llegó a la mesa de ella se acomodo a su lado y la abrazo dejandole un beso en la frente. Entonces yo sí tenía razón y ella engañó a su novio conmigo.
— Pueden empezar solo tienen 40 minutos — dije en tono serio, tratando de ocultar mi molestia y me di la vuelta para empezar a escribir los ejercicios en la pizarra.
Volteé a mirarlos un par de veces pero los ojos de Hebe ya no estaban mirándome, ahora solo miraba a su novio.
POV Hebe
— Hola bebe — dijo Ken dándome un beso en la cabeza.
— Ken ¿Cómo se te ocurre decir delante de todos que soy tu novia? No estamos juntos — dije apartandome de él.
— Hebe, estamos juntos. Siempre terminamos y volvemos a los días, solo ha habido un pequeño retraso por tu viaje — dijo sonriendo.
— No, ya no estamos juntos — dije molesta. Fue él quien terminó conmigo y ahora actúa como si nada.
— Hebe hemos sido novios desde la escuela. ¿De verdad vas a tirar a la basura todos esos años juntos? Reconozco que no he sido el mejor novio, pero te prometo que seré más paciente, trataré de escucharte más, ya no voy a presionarte — dijo apretando mi mano.
Voltee a mirarlo y vi en sus ojos sinceridad. En cualquier momento me hubiera lanzado a sus brazos y aceptado lo que él quisiera darme pero ya no soy una niña y tengo que pensar en el futuro.
— Hablaremos después — dije concentrandome ahora en los ejercicios que debíamos resolver.
Terminamos de resolver los ejercicios sin más porque Cecil era muy buena en matemáticas pero habían muchas cosas que no sabía, debía estudiar mucho si quería pasar esta materia.
— Pueden dejar sus ojos aquí, y como ven los ejercicios están en la pizarra, ¿algún voluntario? — preguntó Sun Hee. Se veía tan guapo en el traje que sentí un cosquilleo en el estómago.
— ¡Yo profe! — dijo Cecil y recibió el marcador de la mano de Sun tocando sus dedos del profesor.
Cecil era muy guapa, tenia el cabello n***o y los ojos azules como los mios, ella era mas “amigable” que yo, pero no creo que a Sun le guste, ya que volteo a mirar a otro lado mientras ella resolvia el ejercicio.
— ¿Qué tanto miras? — pregunto Ken
— Estoy mirando como Cecil resuelve el ejercicio, sabes que las matemáticas me cuestan mucho.
— Yo creo que estas mirando a ese idiota ¿No es muy joven para ser profesor? Fácilmente podría ser un alumno, no creo que deberian contratar gente tan joven, se lo diré a mi padre — dijo Ken.
Ken era hijo del rector de la universidad y si tenía cierto poder de convencimiento con sus padres.
Mire a Sun Hee, no merecía ser despedido. Se que tuvo una razón fuerte para dejar Canada.
Antes de irme le pedí a las personas de seguridad el video de las cámaras del bar ese día y por un momento vi como las lágrimas salían de sus ojos. El corazón se me apretó por un momento. Así fue como tomé una foto y la guardé en mi celular no quería olvidar sus hermosos ojos, que me hechizaron y casi me hicieron cometer una locura.
— Yo creo que su edad no es importante, aun no lo conocemos, es posible que sea un gran profesor — dije mirando a Ken.
— Quizá tengas razón — dijo mirando hacia el frente.
Fueron pasando uno a uno a resolver a un ejercicio en la pizarra mientras yo me escondía atrás de mis amigas, estaba tan perdida no quería ir al frente y que se burlen de mi.
— Bueno creo que ya fueron todos — dijo Sun y solté el aire al fin y me relaje.
— No profesor, ella aún no ha ido — dijo Jenn.
— Es cierto, pase al frente — dijo Sun.
Me levanté de mi asiento y caminé despacio hacia él y tomé el marcador de su mano encontrándome con sus ojos.
Traté de resolver el ejercicio pero no podía. Las piernas y las manos me temblaban, luego sentí a alguien parado detrás mío.
— ¿No sabes cómo resolverlo? — pregunto Sun
— No profesor — dije dándole el marcador pero no lo recibió.
— Te ayudaré — dijo colocándose a mi lado.
— Esto puedes ponerlo aquí, la raíz aquí y con la calculadora obtenemos el resultado, puedes hacerlo desde tu teléfono por ahora luego usaremos unas TI -84.
— Gracias Su… profesor — dije volviendo a mi asiento.
— Es muy lindo, ¿No les parece? Tiene paciencia y es muy guapo, sería el padre ideal para mis hijos — dijo suspirando.
— Apenas tienes 20, ¿Ya quieres tener hijos? — pregunte
— No pero cuando los tenga me gustaría que fuese con alguien como él, se ve muy joven ¿Cuántos años tendrá? — pregunto Cecil
— No lo sé pero no creo que él vaya a tener algo con alguna alumna es contra las reglas, lo pueden despedir — dijo Ken.
— Bueno soñar no cuesta nada — dijo Jenn.
La clase terminó, mis amigas y Ken tenían una clase más y yo tenía 3 horas de descanso. Recogí mis cosas despacio mientras todos salian, cuando ya observaba que Sun hacía lo mismo.
Quería hablar con él, pero que le iba a decir. Ya tenía mi mochila en mi espalda asi que debia salir del salon.
— ¿Hebe podemos hablar? — pregunto cuando estaba a punto de salir.
— Si — dije y sentí un escalofrio cuando entrelazo sus dedos con los mios.
— Lo haremos, pero aquí no — fue todo lo que dijo antes de arrastrarme fuera del salón.