Terminamos de desayunar en el sitio que dijo Alice y pagamos lo que requerimos. —Hay un parque de diversiones por aquí cerca ¿Vamos? —Preguntó Alice y todos me miraron. —Bien — Gruñí. —Deja de gruñir, pareces un perro rabioso —Dijo Scott con sarcasmo. Gruñí de nuevo. Fuimos caminando al parque de diversiones ya que Alice dijo que estaba cerca, pero llevamos caminando diez minutos y todavía no veo el maldito parque. - ¡Estoy cansada! —Yo queje. —Falta poco —Dijo Alice como por quinta vez. - ¡Mientes! -Suspirar. No te quejes tanto: Dijo Scott enfadado. —Quiero un heladito —Bufé y Scott me miro enfadado. - ¿Si te compro un maldito helado dejaras de quejarte? —Me exigí y yo sonreí inocente. El entro a una heladería ya los minutos salió con una barquilla de chocolate. - ¿Por qué de

